Boggiano / Rial
Boggiano / Rial

Miguel Boggiano suele pasear por los medios disparando definiciones económicas siempre ubicadas del lado del poder concentrado. Su corpus ideológico/conceptual está integrado por recetas de ortodoxia liberal que podrían resumirse en la eliminación de impuestos a costa de cualquier tipo de resultado. En ese grupo de ideas que lo conforman y que le han provisto suculentos contratos con empresas a las que asesora, el militante de la anarquía de mercado incluye un odio visceral a todo lo que sea público y la educación no escapa a ese rechazo.

"Si es estudiante o profesor de la UBA, hay una alta chance de que sea: pro Chavez, pro Cuba, anti EEUU, anti libre comercio, defensor de usurpadores de tierras. La UBA es una usina que genera la ideología de la pobreza y el estancamiento. No importa la carrera. Lavan cerebros (sic)", disparó en su cuenta de twitter el niño mimado de medios como el canal América, donde suele ocupar numerosos minutos de aire al igual que el tótem de la extrema derecha económica José Luis Espert y el guasón sin maquillaje Javier Milei

A Boggiano (que días atrás fue intimado por la BBC a que eliminara de sus redes un video de él en el que había falsificado el logo de la cadena británica) le gusta la polémica de consumo rápido y, como propulsor de discusiones sin mayor argumentación de peso, puso a su tuit como "fijado", lo que hace que cualquiera que ingrese a su perfil en Twitter vea como primer post esa ominosa declaración de prejuicios.

Por supuesto que no se la llevó gratis y los usuarios de la red 2.0 le salieron al cruce, entre ellos el periodiste Jorge Rial.