Unos tres mil manifestantes fueron reprimidos por la policía cuando se reunieron en la Plaza Italia de Santiago con intención de movilizarse hasta la Plaza de Los Héroes por La Alameda, la principal vía de Santiago de Chile, recorrido que no había sido autorizado por la Intendencia Metropolitana.

La marcha de los estudiantes convocados por la Asamblea Coordinadora de Estudiantes Secundarios (Aces) y la universitaria Confederación de Estudiantes de Chile (Confech) fue frustrada desde el primer momento por el accionar de las fuerzas especiales de Carabineros que dispersaron a los jóvenes con gases lacrimógenos y camiones lanzaaguas, represión que obligó a los estudiantes a replegarse en Parque Bustamante y concretar allí la protesta, según reportaron los diarios El Mercurio, La Nación, La Tercera y Radio Cooperativa.

Además, graves incidentes se produjeron  en las inmediaciones cuando la policía se enfrentó con encapuchados que provocaron variados desmanes, entre ellos, la quema de tres colectivos del sistema público de transporte Transantiago, lanzaron piedras contra la sede de la Asociación Chilena de Seguridad y otra propiedad aledaña y provocaron destrozos en el edificio de Telefónica, en Plaza Italia.

El caos se trasladó también a la sede de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile (Fech), donde los carabineros lanzaron gases lacrimógenos.

 El gobierno de Sebastián Piñera, al que los estudiantes vienen reclamando desde hace más de un año un sistema educativo gratuito y de calidad, responsabilizó por los hechos a los dirigentes estudiantiles que convocaron la movilización y anunció que la Intendencia Metropolitana interpondrá querellas en las próximas horas.

"Vamos a actuar con todo el rigor de la ley, a través de Carabineros y llevar a los violentistas a los Tribunales de Justicia para aplicar la ley que corresponde", anunció el vocero de Gobierno, Andrés Chadwick.

Los estudiantes habían solicitado autorización para marchar desde Plaza Italia hasta Los Héroes por La Alameda pero la Intendencia les ofreció otros dos recorridos rechazados por los organizadores.

El presidente de la Federación de Estudiantes de la Universidad Católica, Noam Titelman, calificó como "un error de la Intendencia" no haber autorizado la marcha, ya que las manifestaciones más pacíficas son las que contaron con la venia de las autoridades.

La vocera de la Aces, Eloísa González, denunció que "hay infiltrados de Carabineros, hay intenciones de interferir las manifestaciones y de tratar de coartar el libre albedrío de los estudiantes", por lo que apuntó a que la quema de los colectivos pudo ser "un montaje".

"No tenemos claridad de quiénes son los encapuchados y cómo han transcurrido estos hechos de violencia. Me preocupa mucho la actitud por parte del Gobierno de querer individualizar, de querer armar montajes, de querer desenfocar los movimientos estudiantiles y sociales", agregó.