Aunque la mayoría volvió a su casa, los vecinos de la calle Sinclair al 3000, donde el derrumbe de los cimientos de la construcción de una lujosa torre de 23 pisos arrastró parte de la acera y destruyó los caños de gas –y posiblemente de agua– en esa zona del barrio porteño de Palermo, todavía temen que la calle continúe derrumbándose. El pozo, visto desde los edificios contiguos, continuaba repleto de agua y el suelo y las vallas cubrían casi todo el suelo deprimido por el colapso. Los vecinos se sentían inseguros de habitar sus hogares y muchos consideraban no volver a instalarse hasta tener la certeza de que el desastre se hubiese controlado. La intranquilidad era creciente a lo largo de la tarde de ayer, por el hecho de que no se veía a ningún operario de la empresa constructora o de la Ciudad trabajando en el lugar. “Esto no es otra atracción turística. Es otra negligencia del gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.” La frase estaba en unos carteles manuscritos que los vecinos pegaron sobre el tapiado. “Ayer dijeron que iban a comenzar con las tareas y sacar el agua del pozo. Llamé a la fiscalía de la ciudad y no me quisieron tomar la demanda y me dijeron que llame directamente al 103. Pero no hacen más que una guardia, no están trabajando”, se quejó la abogada Raquel Gómez.

Cerca de las siete de la tarde, Marcelo Pérez, arquitecto del gobierno de la Ciudad, se acercó para revisar que los cimientos del edificio de enfrente no estuvieran afectados por el agua. Sin embargo, para los vecinos, esa precaución no es suficiente: "Ayer nos aseguraron que no era peligroso y que habían entrado al sótano, pero después me enteré que no era verdad. Llamé al 103 sin parar desde el viernes y me dicen siempre cosas distintas. ¿Cómo les voy a creer si son los mismo que revisaron la obra ocho veces e igual se cayó", señaló Sandra Bialoscornik, de Sinclair 3075, donde ayer se había convocado un grupo de vecinos.
El hundimiento se produjo en la noche del viernes, cuando cedió la tierra de donde se estaba construyendo un edificio de 23 pisos, cuyo arquitecto a cargo es César Felipe Tiscornia. 

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