El chofer no estacionó exactamente donde quería el Rey de España. Y el Rey Juan Carlos, por mas que su país no atraviese un buen momento no quiere perder los lujos de la realeza y si no lo dejan donde él pide es capaz de enojarse y pegarle una cachetada a su chofer.

Probablemente el enfado de Juan carlos para con su chofer se debiera a que una decena de funcionarios lo esperaba con un cartel de "No a los recortes" y profiriendo gritos e insultos.

El manotazo.