La mayoría de los medios opositores hicieron hincapié con los dichos de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, cuando mencionó que “hay que tenerle temor a Dios, y un poco a mí”.

Ahí fue donde la intención de los medios puso el punto para dejar fuera de contexto las declaraciones de Cristina, que notoriamente se refería a los funcionarios elegidos por ella para ocupar un cargo o una función en el gobierno nacional.

En 6, 7, 8, se vio el discurso sin punto final abrupto y demostrando que las críticas, por enésima vez, son sin sentido, ética y estrictamente políticas.