Yasuní es uno de los sitios con mayor biodiversidad del planeta y también un modelo ecológico para el mundo entero.En 1,5 hectáreas tiene mayor variedad de árboles que en todo Estados Unidos y Canadá.

Los expertos lo llaman el último pulmón del mundo.

El gobierno de Rafael Correa lo lanzó por eso en 2007 la iniciativa Yasuní, que consiste en que Ecuador reciba compensaciones económicas a cambio de no explotar los más de 840 millones de barriles de petróleo que esconde el parque situado en la Amazonía ecuatoriana.

Las negociaciones con Alemania avanzaron prometió a fines del año pasado 34,5 millones de euros en cooperación.  Pero, la crisis afectó "bastante" al proyecto, por ejemplo: España, por ejemplo, dio un millón de euros y prometió otros cinco, pero los problemas económicos dificultaron el pago.

Los nuevos miembros que se sumaron esta semana son Turquía y Luxemburgo. También Qatar se sumaría se convertirá pronto en el primer contribuyente árabe.

El objetivo de recaudar 3.600 millones de dólares (un 50 por ciento de lo que conseguiría el Estado explotando el petróleo
de Yasuní): buscar el apoyo no sólo de gobiernos, sino también de la sociedad.

Por eso el fondo de fideicomiso creado por la ONU se abrió en noviembre del año pasado a la sociedad civil, a empresarios y
filántropos.

Pese a que aún no se lanzó a nivel internacional de forma oficial, la campaña ya consiguió "bastantes aportes" a través de la web
www.yasunisupport.org.

También se creó el lema "I am Yasuni" (Soy Yasuní) con un fuerte perfil en las redes sociales (https:\\www.facebook.com\IamYasuni).