Después de 8 meses, más de 25 mil kilómetros recorridos en 17 países y casi 300 recargas por un costo total de 250 euros, el Citroën C-Zero llegó a Estrasburgo. El pequeño eléctrico había salido de esa ciudad en febrero y retornó al punto de partida tras haber dado una vuelta completa al globo terráqueo.

 

El auto fue conducido por dos ingenieros, Antonin Guy (28) y Xavier Degon (27), quienes tuvieron el objetivo de mejorar la imagen del público hacia los autos eléctricos y alentar a la gente a que utilice ese tipo de vehículos.

El recorrido, denominado “Odisea Eléctrica”, atravesó Estados Unidos, Reino Unido, Países Bajos, Bélgica, Francia, Alemania, República Checa, Polonia, Ucrania, Rusia, Kazajstán, China, Vietnam, Laos, Tailandia, Malasia y Japón. No pasó por Centro y Sudamérica, África, ni Oceanía.

Según los pilotos, en los 26366 kilómetros que duró el viajé se evitó enviar a la atmósfera 1350 kilos de dióxido de carbono (CO2), que se hubiesen emitido -en promedio- con un auto a combustión.

El C-Zero ya cuenta con 5.000 ventas en Europa. Conocé más acerca del auto haciendo click acá.