1) La primera cuestión que planteó es la soberanía argentina frente a los organismos financieros internacionales. Cristina fustigó con solidez al FMI y a su falta de autoridad tras los resultados de la aplicación de sus recetas tanto en Latinoamérica como ahora en Europa. Reclamó que en lugar de presionar y amenazar a nuestros países, haga una autocrítica por su responsabilidad en la aplicación infructuosa de políticas ortodoxas. Nuestra presidenta como conductora de un país que aplicó esas políticas sí tiene autoridad, ya que habla con el conocimiento de causa que nos da la experiencia. El mensaje de Cristina es que no se puede emerger del presente caos económico global con más ajuste, recorte o flexibilización laboral, que son las medidas que se vienen aplicando desde el Consenso de Washington en adelante y que llevaron a esta crisis global fenomenal.
2) En segundo lugar, abrió el debate acerca de la desigualdad en las relaciones económicas entre países. Lúcidamente apeló a un orden económico más justo y relaciones intergubernamentales más igualitarias. Es muy importante en este foro mundial su defensa de las políticas de protección de nuestra producción económica, y su insistencia en que hoy somos los países emergentes los denunciados como proteccionistas por parte de aquellas economías más poderosas que toda la vida han aplicado subsidios a su producción.
3) En cuanto a la soberanía argentina acerca de la cuestión Malvinas, Cristina ubicó el reclamo como una problemática colonial, no sólo de índole bilateral o regional, sino de carácter global. Esta problemática, según planteó, responde a un modelo de funcionamiento donde algunas naciones poderosas parecen tener el derecho de no cumplir con las resoluciones de la ONU, mientras que, por la misma razón, otros países son invadidos por potencias extranjeras. No debemos cansarnos de reclamar que el Reino Unido se siente a dialogar y de desmilitarizar el Atlántico Sur.
4) También es un tema de soberanía el reclamo a Irán para que colabore con la resolución del juicio por el atentado contra la AMIA. Desde la llegada al gobierno de Néstor Kirchner este reclamo es renovado anualmente en la Asamblea. Que la presidenta haya colocado como tema de Estado los resultados de la reunión del canciller Timerman con los representantes del gobierno de Irán, al comprometer a enviarlos para el análisis del Congreso Nacional, es una decisión trascendente. Teniendo en cuenta que el atentado terrorista fue perpetrado contra todo el pueblo argentino es muy importante que sean sus representantes quienes debatan las posibles propuestas a las que de lugar la reunión bilateral.