Hace dos años la edición estadounidense de la revista Forbes publicó una nota en la que denominó a la región andina de Bolivia, Chile y Argentina como la “Arabia Saudita del litio”.

En esta zona se concentra el 85% de las reservas del mundo de este metal alcalino no contaminante que, según los especialistas, será la revolución energética en menos de 20 años.

Mientras en Chile se vive una controversia respecto de la explotación de este recurso y Bolivia todavía no ha explotado la mayor reserva de la región que se encuentra en el Salar de Uyuni; en nuestro país hay científicos que trabajan con litio.

Investigadores de la Facultad de Ciencias Exactas Universidad Nacional de La Plata ya han obtenido buenos resultados con la creación de una moto y un triciclo impulsados a batería de litio.

En el caso de la moto los científicos trabajaron sobre una scooter a la que le añadieron un lote de celdas de litio y seleccionaron las mejores 60 mediante un complejo proceso de laboratorio. Finalmente, con esas 60 celdas se construyó la batería que permite poner en marcha la moto y dotarla de una autonomía de 60 kilómetros diarios.

El ingeniero Guillermo Garaventta, uno de los responsables de este proyecto le dijo a INFOnews que “la principal ventaja de este tipo de vehículos es que funcionan con energías completamente limpias, que no contaminan el medioambiente como sí ocurre con los combustibles fósiles; así contribuyen a evitar el calentamiento global al reducir las emisiones de gases. Además, las baterías de litio duran cinco veces más que las de plomo y son reciclables”.

En el caso del triciclo los caños de la estructura pertenecieron a un helicóptero y el material del chasis a un avión. La batería consta de 19 pilas de litio de 5 kilowatts-hora. El dato no menor es que se desarrolló con fondos que salieron del bolsillo de Garaventta y del decano de la Facultad de Ciencias Exactas de la UNLP, Marcos Actis.

“El triciclo puede desarrollar una velocidad de más de 60 kilómetros y tiene una autonomía de 300 kilómetros. Queremos viajar desde La Plata hasta Mar del Plata para demostrarle a mucha gente como funciona, lo que estamos seguros es que el litio será la energía de los vehículos del futuro y queremos demostrar que podemos hacerlos en Argentina: los que nos falta es apoyo económico para desarrollarlos a escala”, dijo Garaventta.


La batería de litio pesa la cuarta parte que la de plomo (la común) y tiene una vida de entre 8 y 10 años frente a los 2 de la que usan los autos de la actualidad.

“El acelerador del triciclo es un simple potenciómetro que va conectado al mismo aparato que la batería; desde allí se alimentan los motores que impulsan las ruedas traseras”, sostuvo el ingeniero.

El litio debe ser argentino

El ingeniero Garaventta, que además es investigador de la Comisión de Investigaciones Científicas (CIC) advirtió que “al litio debemos dejar de venderlo al exterior como carbonato y fabricar las pilas aquí. Si a eso le sumamos la mano de obra que generaría esto en otros sectores, como la industria del neumático, de llantas, amortiguadores, estaríamos generando trabajo de calidad a partir de un innovador producto nacional”.

En los próximos años se prevé una verdadera explosión, con la apertura de nuevos proyectos en las vecinas provincias de Salta y Jujuy. “El primer error ya se cometió al venderle a Toyota la mina de litio con más reservas del país. No podemos dejar que pase eso. El litio de nuestras montañas debe ser para todos los argentinos y explotado por los argentinos”, afirmó Garaventta.

Argentina tiene reservas estimadas en unas seis millones de toneladas. Produce y exporta 15.000 toneladas de carbonato de litio, una cifra que se espera multiplicar en los próximos años.

La industria de las baterías de litio está en la actualidad en manos de Japón y de Estados Unidos, que llevan casi dos décadas de investigaciones e inversiones para desarrollar ese mercado. Hace poco se anunció que las pilas se empezarían a fabricar en el país. El “oro blanco”, como lo llaman en el primer mundo, es un recurso más que Argentina debe explotar mirando para adentro y no dejándolo en manos capitales extranjeros.