Con frecuencia se suele escuchar: “yo no creo en Dios pero soy devoto de la Virgen de Luján” o “ni loco voy a misa pero soy Católico” o ver en una casa un pequeño altar donde conviven en armonía una estampita del Gauchito Gil con una del Sagrado Corazón.

El argentino es contradictorio y amplio en sus creencias religiosas como lo es para opinar de política o de fútbol. Teniendo en cuenta toda esta variedad de credos y santos donde se mezclan los paganos con los beatificados, las ortodoxias con las contradicciones un equipo de científicos del CONICET realizó un relevamiento nacional para cuenta de las identidades, prácticas y tradiciones religiosas presentes hoy en el país.

El trabajo comenzó en el 2008 y se fue actualizando hasta la fecha en lo que se ha dado en llamar la Primera Encuesta Sobre Creencias y Actitudes Religiosas en Argentina que tendrá su corolario con la publicación del “Atlas de las creencias religiosas en Argentina” (Ed. Biblos) que llegará a las librerías el próximo mes de noviembre.

“Trabajamos sobre 2400 casos en todo el país, con la colaboración de universidades de distintas regiones y lo hicimos con un cuestionario que contenía más de 100 preguntas”, le dijo a INFOnews Fortunato Mallimaci, doctor en sociología e investigador principal del CONICET del Centro de Estudios e Investigaciones Laborales (CEIL).

Derribando mitos

Como es de suponer hay una mayoría cristiana en el país ya que el 76,5 por ciento de los entrevistados se declaró católicos mientras que las personas que se declararon indiferentes en cuanto a la religión alcanzan el 11,3 por ciento, en tanto que los evangélicos son el 9 por ciento de la población.

Los investigadores además elaboraron un ranking de creencias católicas que revela que el 91,8 por ciento de los argentinos cree en Jesucristo, mientras que el Espíritu Santo y La Virgen ocupan el segundo y tercer puesto.

Un dato que llamó la atención de los académicos fue la franja universitaria en la que un 78,1 por ciento se dijo creyentes y sólo el 17,4 por ciento son indiferentes, cuando se suele creer que los que van a la universidad no creen en ninguna religión.

“Quisimos demostrar que las personas son cuentrapropistas en cuanto a la religión ya que el que cree en Jesús también puede creer en la Difunta Correa o en Gilda y está más allá de una institución como puede ser la Iglesia Católica”, explicó Mallimaci.

Está claro que no es lo mismo hablar de catolicismo en el NOA que en el Centro o el Sur ya que las creencias toman características diferentes en cada región y se mezclan con las distintas culturas.

Creo en todo

La encuesta dio como resultado que el Noroeste argentino es la región más católica, con 91,7 por ciento de habitantes que profesan esa fe mientras que en el Sur argentino el 21,6 por ciento de la población es Evangélica donde se encuentra la mayor concentración a nivel nacional de esta religión.

En cuanto a Capital Federal y GBA los datos señalan que el 69,1 por ciento de los habitantes son católicos, aunque también es la región donde hay más indiferentes religiosos: el 18 por ciento de los metropolitanos no adhiere a ninguna creencia.

A la vez del total de quienes creen en Dios (refiriéndose al catolicismo) el 61,1 por ciento dice relacionarse por su propia cuenta y sólo el 23,1 lo hace a través de una institución eclesial. Actualmente las principales prácticas religiosas de los argentinos son rezar en la casa y leer la Biblia.

“La gente hoy puede creer en Jesús, en la Virgen o en la Energía y puede ir a una procesión como la de Luján y al otro día ir a un curandero”, explicó Mallimaci.

Otro de los resultados obtenidos fue que el 76 por ciento de los argentinos afirmó que concurre poco o nunca a los lugares de culto y hay un 23,8 que asiste de manera muy frecuente a ceremonias, de ellos el 60 por ciento son evangélicos.

El resto de los resultados estarán el libro que será toda una revelación en cuanto a los modos de practicar las religiones en Argentina, ya que en el Censo no está incluida la pregunta sobre cuál o cuáles religiones se profesan y este será el mapeo para una sociedad atravesada por distintos credos.