Por la perversión con la que fue cometido, por lo inexplicable del hecho, y sobre todo, por el profundo dolor que generó el asesinato de Tatiana Kolodziez dejó numerosos interrogantes. ¿Por qué hay hombres que someten sexualmente a las mujeres? ¿Qué hacer con ellos? ¿Por qué la reincidencia es una característica propia de estos delitos?

“En tiempos antiguos, las violaciones eran frecuentes, y hasta esperables. Habitualmente no se consideraban un delito grave debido a su frecuencia y fundamentalmente porque por tratarse de un delito prioritariamente contra las mujeres, no merecía sanción. Si alguien es mujer corresponde que soporte lo que le toca: ésa era la filosofía. Y no ha variado demasiado”, alertó la reconocida psicóloga Eva Giberti, en diálogo con INFOnews

¿Qué hacer con los hombres que generan tales aberraciones? “La cárcel es el lugar más seguro” para detener y controlar a quien ha violado a una mujer. “Se puede -si el sujeto lo admite- intentar un tratamiento psicoterapéutico cuya duración probablemente insuma muchos años. Sin que sea posible garantizar sus efectos”, aseguró Giberti.

Entre muchas otras variables –que tienen que ver con la subjetividad de la persona- lo que impulsa a un hombre a someter sexualmente a una mujer es el goce que siente “al disponer de una persona (niño/a o mujer o transgénero) para torturarla. Disfruta del abuso de poder que puede alcanzar a la muerte de esa víctima”, precisó Giberti.

De este modo, la violación se “sostiene sobre el deseo de dominar, oprimir a otro y al mismo tiempo utilizar los propios genitales para completar la humillación. El delito abarca distintas vertientes de odio y al mismo tiempo dependencia de la víctima, de la cual precisa para disfrutar”, explicó la reconocida psicóloga.

Sobre castigos y beneficios

El asesinato seguido de muerte de Tatiana Kolodziez, reavivó el interrogante sobre cómo abordar los castigos que corresponden a quienes cometen delitos sexuales. Desde La Casa del Encuentro, una ONG que se dedica a dar atención a mujeres víctimas de violencia, la abogada Cinthia Amadei, se refirió a la necesidad de limitar el acceso a beneficios de excarcelación en estos casos. 

"La violación se sostiene sobre el deseo de dominar y al mismo tiempo utilizar los propios genitales para completar la humillación"

“Las personas que cometen delitos sexuales, como cualquier otro condenado, puede acceder a ciertos beneficios que da el sistema” tal como sucedió con el asesino de Tatiana; que habiendo cumplido las dos terceras partes de su pena quedó en libertad.

“Pero en caso de violación no estoy para nada de acuerdo que los detenidos puedan acceder al beneficio de la libertad condicional o salidas transitorias. El asesino de Tatiana había sido condenado por tres violaciones. No existe ningún tipo de recuperación, porque no es una patología”, comentó Amadei. 

La abogada que trabaja a diario con víctimas de abusos sexuales se refirió a la alta probabilidad de reincidencia que se sucede en casos de violación y aunque mencionó la urgencia de un freno en el acceso a beneficios excarcelatorios, se mostró poco esperanzada en que el Código Penal pueda ser modificado.

“Restringir el acceso a beneficios que tienen personas condenadas por otros delitos sería positivo, pero no lo veo viable”. Además aseguró que los delitos sexuales tampoco deberían ser prescriptibles “porque las víctimas tienen sus tiempos para hacer las denuncias. En muchos casos se las amenaza, se las persigue y tienen miedo. En la Casa del Encuentro tuvimos el caso de una mujer de 35 años que cuando pudo ir a denunciar su abuso, el delito ya había prescripto. Y el violador quedó impune”.

Condenas firmes y efectivas

“Dentro de la criminalidad, por lo general, hay una conclusión sociológica de por qué se cometen ciertos delitos. Pero si hablamos de violación, no está muy claro. Hay hombres que tienen una familia, un trabajo, cierta estabilidad económica y son abusadores”, comentó Silvia La Ruffa, coordinadora de la Comisión Provincial de Buenos Aires para la Prevención y Erradicación de la Trata de Personas. 

En cuanto a la posibilidad de reincidencia, La Ruffa aseguró que cuando un detenido, por cualquier otro delito, recibe contención y acompañamiento “su probabilidad de reincidencia es baja; mientras que en el caso de los violadores” es altamente probable que vuelvan a cometer abusos una vez que salen; aún cuando su proceso de detención se desarrolló según lo que marca la ley.

¿Qué hacer entonces con quienes cometen delitos sexuales? “Se habla mucho de castración. Pero no generó el resultado esperado, porque los violadores salen y someten a sus víctimas con otros métodos. Lo necesario es que cumplan la condena correspondiente, y que sea de cumplimiento efectivo. Porque algo es seguro: si el remisero hubiera estado en prisión, Tatiana no estaría muerta”.