A pocos días del nuevo cacerolazo en contra del gobierno, distintos sectores de la oposición buscan prenderse de ese reclamo en busca de la legitimidad que no obtuvieron en las urnas. Un caso notorio es el de Patricia Bullrich, quien fue electa como diputada por la Coalición Cívica en diciembre del año pasado pero, fiel a su costumbre, cambió de partido a los pocos meses.

Si bien la protesta es convocada por las redes sociales y se pide que nadie lleve banderías políticas, Bullrich está entusiasmada en pensar que una movilización masiva puede coincidir con sus reclamos. Por eso es que en la página web de su monobloque, Unión Por Todos, lanzó una curiosa convocatoria.

“Chau relato”; “¡¡¡Vine sin pedir permiso!!!”; “Inflación. Inseguridad. Inaguantable”; rezan algunas de las pancartas que el partido de derecha ofrece para descargar, imprimir y llevar a la marcha. Como si fuera poco, ofrece un “editor de imágenes” para diseñar carteles a medida y hasta ringtones con el sonido de una cacerola. “¿Querés hacer sonar la cacerola? Descargate este archivo mp3 y hacela sonar desde ahora”, proponen.

Pero el plato fuerte está, sin dudas, en el juego interactivo que el equipo de la diputada preparó para Facebook. Se llama “Dale a la cacerola” y en su bajada se pregunta: “¿Cuántos cacerolazos podés dar en 15 segundos?”.

El mecanismo es bastante sencillo: al hacer click sobre la imagen de una cacerola, el jugador escucha su sonido y después evalúa su desempeño. Si hacés menos de 20 clicks, “no te gustan las cacerolas, tal vez seas demasiado oficialista”; si hacés entre 20 y 30, “seguí practicando si querés que Cristina te escuche”; entre 30 y 40, “¡Ya estás para ir al Obelisco! ¡Vamos!”; entre 40 y 50, “ya estás para treparte a la reja”; entre 50 y 60, “andá bien peinado porque vas a salir en todos los medios”. El premio final, para los que hacen más de 60 clicks por segundo, es ser considerado “un nuevo líder popular”. Por Patricia Bullrich, claro, con todo lo que eso implica.