Inducido por un motor eléctrico basado en las ventajas que otorga el colchón de aire que se eleva junto con la serie de rotores que lo impulsan, el Vw Aqua presenta una líneas futuristas capaces de hacer suponer que uno se para frente a una nave espacial y no ante un vehículo, aunque su exterior diste bastante de una carrocería normal, con cuatro neumáticos, igual cantidad de puertas, un capó y un baúl.

Diseñado por Yhan Zhang, en China, es la apuesta de la firma alemana para el futuro. 

Hasta acá, es apenas un concept car que ha sido premiado aunque no se crea que vaya a ser producido en serie al menos en el corto tiempo. Se hace difícil imaginarlo de aquí a un par de años verlo circulando por las distintas autopistas.