Hyundai lleva poco más de un mes preparando lo que será la nueva versión ix35 Fuel Cell en la fábrica de Ulsan (Corea). La más conocida por estos pagos como Tucson, estará equipada con tecnología de pila de combustible, convirtiendo el hidrógeno en electricidad con el giro del motor.

Desde la automotriz aseguran que se consigue una performance similar a la variante naftera: 0 a 100 km/h en 12,5 segundos y una velocidad máxima que se ubica en los 160 km/h. La gran ventaja está en la autonomía, ya que puede recorrer 600 sin recargar el tanque de hidrógeno, que se completa en una tarea de pocos minutos. Son dos los depósitos de almacenamiento de hidrógeno, con una capacidad total de 5,64 kg.

A diferencia de otros vehículos con pila de combustible que utilizan aire comprimido para suministrar oxígeno a la pila de combustible, éste emplea aire ambiente, lo que ayuda a reducir la pérdida del suministro de oxígeno, aumentando la eficiencia del combustible y disminuyendo el consumo de energía en un 50 por ciento.

Respecto al Tucson convencional se diferencia por no emitir sonido, ya que monta un silencioso motor eléctrico. Y al ser tan sereno, la marca instaló un botón que acciona un leve ruido para advertir a los peatones.

El habitáculo tiene capacidad para cinco pasajeros y por fuera muestra algunos retoques estéticos (tal como en el de serie) como la renovada parrilla. Cuenta con sistema stop&start, que desconecta la pila de combustible (desarrolla 136 CV) y pasa a depender de la energía de la batería cuando el vehículo detiene su marcha. Este lleva disminuir la pérdida de energía en fases innecesarias.

Por el momento la producción será destinada a flotas de alquiler privadas o públicas para ciudades de Dinamarca y Suecia.