El ministro de Justicia y Derechos Humanos, Julio Alak, y su par de Educación, Alberto Sileoni, encabezan en estos momentos junto con autoridades de la comunidad judía el acto por el Día Internacional de Conmemoración de las Víctimas del Holocausto.

La actividad se desarrolla en el Salón de actos del Banco de la Nación Argentina, Avenida Rivadavia 325, 1º piso, de la Ciudad de Buenos Aires.

Sileoni, como ministro de Educación destacó que "al Estado educador nos toca la tarea de que Auschwitz no se repita" y subrayó: "La memoria es frágil, la memoria está atrapada, en el pasado hay crímenes horrorosos que no prescriben; sin memoria no hay justicia".

"La escuela es depositaria de la memoria axiológica de la población", destacó Sileoni, y se preguntó: "¿Qué decidimos transmitir, qué decidimos omitir?". En ese sentido, remarcó que en Alemania "una alta proporción de jóvenes recuerdan a Hitler como el primer constructoir de autopistas". 

Además, y sobre lo que se elige recordar, subrayó la forma en que "un diario más que centenario" (en referencia a La Nación) publicó la noticia de la muerte en 2012 del genocida Manuel Saint Jean, quien al momento de su fallecimiento era procesado por asesinatos y torturas durante su gestión en la provincia de Buenos Aires, luego del golpe de 1976. La Nación destacó en su necroilógica que Saint-Jean "promovió el fortalecimiento de los municipios y le imprimió a la provincia un fuerte dinamismo en la realización de obras públicas", eludiendo su lugar de represor.

Además de Alak y Sileoni, participan del encuentro el presidente de la DAIA, Julio Schlosser; y el secretario de Derechos Humanos, Martín Fresneda.

Pore su parte, el ministro de Justicia, Julio Alak bregói por "trabajar sobre la memoria" y "mantener alertas nuestras conciencias y dar los necesarios debates para mantener la memoria sobre la peor tragedia de la humanidad".

Durante la ceremonia está planificado que se enciendan seis velas en homenaje a los seis millones de asesinados durante el Holocausto, y en honor a los sobrevivientes.

El 1º de noviembre del 2005, la Asamblea General de las Naciones Unidas, por consenso de 192 países, aprobó la Resolución 60/7 que declara al 27 de enero como Día Internacional del Holocausto.