Ganó Rafael Correa en el Ecuador, Evo Morales conquistó el control soberano de los aeropuertos de Bolivia y Hugo Chávez volvió a su Venezuela amada.

Como si la historia de los pueblos se empeñara en dejar en claro que este no es un ciclo más del péndulo político del continente.

Esta vez es para siempre. O la vida se desbarrancará sin remedio.

Estamos en las vísperas de un nuevo estadio en la recuperación del continente: la institucionalización de sus procesos de cambio.

Pasada la etapa de la resistencia al neoliberalismo y el triunfo de los gobiernos populares con sus primeras medidas de transformación política, económica, social y cultural, entramos al galope a la consolidación de esas victorias para garantizar que se conviertan en derechos adquiridos de los pueblos.

Si no fue fácil hasta ahora, menos lo será en adelante.

Los enemigos de los pueblos siguen estando allí; agazapados algunos, amenazantes otros.

¿Usted notó que los opositores coinciden desde hace mucho tiempo en la estrategia del bloqueo para esmerilar al gobierno de Cristina?

Hagamos un rápido repaso de los últimos hechos.

La Sociedad Rural y sus satélites de la Mesa de Enlace amenazan con bloquear la comercialización de soja tras el portazo con el que respondieron a la invitación a dialogar por parte del gobierno.

El sindicato de Moyano e hijos bloquea la entrada y salida de los Supermercados mayoristas y amenaza con extender el bloqueo a otros comercios que abastecen a los mercados de los barrios.

Los opositores políticos intentan bloquear en el Congreso la iniciativa de acuerdo diplomático y judicial con Irán para avanzar en la investigación de la causa AMIA.

La dirigencia de la AMIA y la DAIA, ídem.

Los medios hegemónicos, Clarín y La Nación, ídem.

No hay confrontación de ideas y propuestas sobre el destino de los argentinos por parte de los opositores. Sólo hay bloqueo tras bloqueo.

Cuando hoy se oficialice el nombramiento del Fiscal General Félix Crous como Procurador adjunto en Narco-criminalidad, el Estado estará dando el presente, en términos judiciales, al grave drama ocasionado por el narcotráfico en el país.

La decisión de la Procuradora General de la Nación, Alejandra Gils Carbó de abrir este espacio y designar a su frente a un jurista comprometido hasta los huesos con la defensa de los derechos humanos de la sociedad, como lo es Crous, es una forma concreta de expresar la vuelta del Estado a favor de la vida de los pueblos.

Es la vuelta de San Martín y Bolívar pero quizá mucho más de Manuel Belgrano: libró la Batalla de Salta contra la orden impartida por Rivadavia y el centralismo porteño. Sólo así se entiende esta Argentina que somos.