Argentina ocupa el primer lugar en la región por la cantidad de dinero en donaciones privadas caritativas, y el cuarto en el mundo, de acuerdo con un estudio realizado por la Universidad John Hopkins.

En el “ranking” mundial, Argentina se ubica por detrás de Estados Unidos, Israel y Canadá, en la ecuación que mide la cantidad de dinero donado en relación con los PBI correspondientes.

De acuerdo con estos números, uno de cada cinco argentinos participa en iniciativas solidarias, y acorde a lo indicado por especialistas, la cuarta parte de toda la labor social del país es realizada por ONG de voluntarios, mientras que el 75 por ciento restante corresponde al Estado o a organizaciones internacionales oficiales.

Algunos especialistas atribuyen esta fuerte participación ciudadana a la desilusión respecto a la clase política experimentada durante la crisis argentina de 2001.

Uno de los casos más notorios que se da en Argentina es el de la asociación “Un techo para mi país”, que es una de las ONG sin fines de lucro con presencia en 19 países de Latinoamérica. Esta organización se dedica a la construcción de casas pre fabricadas conjuntamente entre los voluntarios y familias de asentamientos urbano-marginales.