El jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Mauricio Macri, justificó hoy la represión contra los ocupantes de la Sala ALberdi del Centro Cultural San Martín al afirmar que nunca vio "artistas con facas, ni bombas molotov". Además, sostuvo que los disparos con balas de plomo que recibieron dos personas fueron "un hecho aislado".

El líder del PRO incluso fue más allá y comparó los incidentes de anoche con los disturbios sucedidos el fin de semana en la ciudad bonaerense de Junín, ocurrido tras el asesinato de una adolescente de 17 años durante un asalto.

En la medianoche, con la orden de la fiscal Claudia Barcia de desalojar la plaza seca para permitir el libre ingreso y egreso en el edificio del centro cultural situado sobre la calle Sarmiento, la Policía Metropolitana avanzó. De inmediato, comenzó una represión que terminó con al menos 24 heridos, entre ellos ocho policías, y cuatro detenidos, según los primeros reportes oficiales.