Macri nos quiere hablar de un mundo feliz, cuando lo que está perfilando realizar es un nuevo aumento que achicará la cantidad de pasajeros. Él piensa en una Ciudad modelo para los turistas y deja de lado a porteños y bonaerenses que necesitan de un transporte rápido y económico. La audiencia pública organizada para discutir el aumento de la tarifa, fue preparada de tal manera que impidió la participación de una amplia mayoría de organizaciones sociales y vecinales. Lo nuevo es que trascendió que en un plazo cercano, tal vez después de las elecciones, intente otro nuevo aumento para llevar la tarifa a 5 pesos. Además, ya dejó de ser un rumor la intención de "tercerizar áreas de servicios". Después de tantos años de promesas incumplidas, Macri podría dejar su sonrisa publicitaria y presentar a todos los porteños un verdadero plan de transporte. Aunque claro, no se le puede pedir peras al olmo. A quien se olvida de su oferta electoral de 2007, cuando dijo que iba a construir 10 km de vías de subte por año, ¿quién le cree?