El ministro de Cultura porteño, Hernán Lombardi, lamentó los "destrozos" y denunció "robos" en el Centro Cultural San Martín tras la desocupación por parte de quienes tomaban la sala Alberdi, en el sexto piso del emblemático edificio porteño. 

Luego de años de conflicto y una toma que duró varios meses, Lombardi señaló que "ni en las peores pesadillas pensé que la gente que decía estar custodiando y cuidando la Sala hubieran hecho el desastre y los destrozos que hicieron". Además, puntualizó que eran "tres hombres y una mujer" y remarcó que "no tenían nada que ver con el centro cultural ni con el arte".

"No había un libro relacionado, todo eran consignas políticas y de violencia. Pensé que en esta democracia que recuperamos hace 30 años nunca íbamos a volver a escuchar esas pavadas que tiene que ver con el elogio de la violencia. Lamentablemente esa era la gente que estaba ahí adentro", se lamentó el ministro de Cultura porteño.

Con respecto a la reconstrucción del lugar, Lombardi explicó que se está realizando la evaluación de los daños: "Se han robado todas las consolas de luces y de sonido, que eran parte de un equipamiento nuevo que se había comprado". "Además estaban rotos los pianos y sacaron todas las butacas para armar una especie de barricada en la puerta", agregó el funcionario.

Cuando le recordaron que los jóvenes activistas aseguraron que no robaron nada, el ministro respondió: "Entonces tendrán que explicar por qué algunas cosas no están más".

"Se generó una mentira en la que cayó mucha gente, porque (adentro del recinto) había un ambiente de destrucción. Cada persona que ve la sala no lo puede creer, no puede entender lo siniestro, en un sentido muy profundo, en un sentido psicoanalítico", analizó Lombardi.

"El 12 de marzo tiraron cuatro bombas molotov sobre el centro cultural, rompieron los vidrios y dijeron que habían sido infiltrados. Este domingo también tiraron molotovs sobre la calle Paraná y volvieron a decir que eran infiltrados…", recordó Lombardi con un dejo de ironía.

"Hay un punto en que no te podés esconder más detrás de una nariz de payaso, que todos amamos por el arte pero no puede servir para encubrir violentos organizados", consideró.

Finalmente, Lombardi hizo un anuncio con el que pretendió dejar claro que las tomas no frenarán al gobierno porteño: "El Centro lo iremos abriendo de a poco. Acabamos de anunciar la apertura del Bafici y, de machos, vamos a usar dos salas del San Martin, porque no nos van a correr con la violencia.