El intendente Pablo Bruera observa, con rostro demacrado, que toda la política construida durante cinco años que consistió en pintar cordones, arreglar plazas y contar con el apoyo incondicional del multimedio hegemónico de El Día se derrumbaba en una noche trágica con 51 muertos oficiales y más de 30.000 casas destruidas o dañadas por la inacción de políticas públicas.

Muchos dirán que las tragedias climáticas no pueden evitarse pero se puede controlar sus efectos negativos con políticas preventivas. La presidenta Cristina Fernández de Kirchner señaló claramente el viernes que "llama la atención que no hubiera víctimas en Ensenada y en Berisso y hayamos tenido este terrible número de fallecidos en la ciudad de La Plata”.
 
La "no política" del intendente Pablo  Bruera, apoyado por el multimedio El Día y en los últimos años por el Grupo Clarín,  que lo presentaba como un candidato aislado de la política, preocupado por arreglar una plaza, un cordón u ofreciendo millonarios contratos a músicos en Plaza Moreno lo muestra hoy en la soledad más absoluta.
 
El centro de recepción de ayuda en la Facultad de Periodismo de La Plata demostró estar a la altura de un compromiso solidario y  militante. El sábado más de 7000 jóvenes recorrieron las calles y los barrios de la ciudad para asistir a los damnificados. Este domingo, otros 4000 jóvenes pintan escuelas y sacan la basura de las calles. Es la juventud que le produce odio a las corporaciones y que los quieren mostrar como "egoístas y con armas”, pero las mentiras tienen patas cortas y en estos días se demuestra que en los jóvenes hay solidaridad y amor por la Patria.
 
No es tiempo de hablar de política, pero seguramente en las próximas semanas la posibilidad de un juicio político puede caer sobre el Intendente. Los concejales serán observados por los platenses y los inundados pueden convertirse en los indignados de la ciudad.