A horas de que se conozca el fallo contra los 17 acusados por el asesinato de Mariano Ferreyra, su hermano Pablo habló con INFOnews sobre el desarrollo del juicio, las pruebas que incriminan al sindicalista José Pedraza y los debates que se abrieron a partir del crimen. Además, hizo referencia a la elaboración de su duelo personal, que a partir de hoy va a entrar en una nueva etapa.

Para Pablo, el crimen de su hermano debe interpelar a toda la juventud, dado que era un militante social. “Tiene que haber una condena ejemplificadora que les diga a los jóvenes: ¨Vos militá, vos defendé tus derechos que acá no va a haber lugar para que mafias organizadas desde ningún sector hagan algo para impedir que vos hagas eso¨”, planteó.

INFOnews: ¿Cuál es el balance que hacés del juicio?

Pablo Ferreyra: Hubo un desempeño ejemplar de la Justicia. En la etapa de instrucción, que fue motorizada por la fiscal Cristina Caamaño, se hizo una investigación muy prolija que avanzó con la responsabilidad actual de José Pedraza (ex titular de la Unión Ferroviaria). Nosotros señalamos desde el comienzo a Pedraza como responsable, y la Justicia nos sorprendió llegando a meterlo preso. Como segunda medida, que el tribunal haya decidido unificar las causas que se habían elevado de manera diferente a juicio: la causa de los policías, que son los que liberaron la zona, y la causa que tiene que ver con la patota y Pedraza como los autores materiales e intelectuales, mostró que el tribunal estaba pensando en un único hecho.
Y en esta etapa final no esperamos menos. Esperamos que el tribunal le dé la sentencia definitiva y perpetua a Pedraza, que se las dé también a los autores materiales y a la Policía Federal. La expectativa está puesta en alcanzar estas condenas porque el tribunal mismo generó estas expectativas por el desempeño positivo que tuvo en el proceso.

IN: ¿Cómo fue la coordinación entre las dos querellas del juicio, la del Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) con la del Partido Obrero?

PF: Logramos coordinar porque a nosotros, a la familia representada por el CELS, nos tocaba la responsabilidad de pedir la pena máxima a Pedraza por el homicidio de Mariano. Y a la Coordinadora Contra la Represión Policial e Institucional (Correpi) y al Partido Obrero le tocaba la representación de Elsa Rodríguez, que es otra de las heridas. No está tan visibilizada como Mariano pero sobrevivió a un ataque a duras penas, y que a fuerza de voluntad está todavía tratando de recuperarse de la afasia y de las pocas posibilidades motrices que tiene para moverse libremente. Las dos querellas logramos coincidir en muchos puntos. Nosotros teníamos la responsabilidad de pedir la perpetua y esperábamos que Correpi y el Partido Obrero nos acompañaran en el pedido. Y fue así.

IN: ¿Qué generó el crimen de Mariano a nivel social?

PF: En términos de debate, generó la visibilización de la tercerización como una forma de explotación que padecen muchos jóvenes de sectores populares, que no pueden elegir y cambiar de trabajo fácilmente. Esto lleva a la discusión de empezar a trabajar en la necesidad de garantizar un trabajo digno y no un mero trabajo como herramienta. Lo que viene atrasado es el debate sobre la democracia sindical, el rol de los sindicatos y el sindicalismo empresario.
Además, hay que entender a Mariano como un militante social de un partido de izquierda que destacaba en su juventud. Digo, cualquier joven tiene que sentir que esa bandera puede ser propia; cualquier joven se puede identificar con una bandera que tiene que ver con la precarización laboral, la juventud activa. Sobre todo en un período como el nuestro, que a partir de 2003 revaloriza el papel de la juventud en los cambios que se están dando. Entonces esa juventud tiene que sentirse interpelada por el asesinato de Mariano. Una condena ejemplar ahora va a dividir aguas en la historia y va a mostrar un antes y un después. Tiene que haber una condena ejemplificadora que les diga a los jóvenes: “Vos militá, vos defendé tus derechos que acá no va a haber lugar para que mafias organizadas desde ningún sector hagan algo para impedir que vos hagas esto”.

"Cualquier joven se puede identificar con una bandera que tiene que ver con la precarización labora y la juventud activa"

IN: ¿Y cómo cambió tu vida a partir del asesinato de tu hermano?

PF: La vida cambia mucho y se transforma en esto como eje central. Ahora que nació mi hijo León, empecé a volver a estructurar mi vida por fuera del reclamo de Justicia, pero a veces me cuesta pensar cómo era yo hace dos años y medio. Me cuesta pensar qué estaría haciendo yo a esta altura si esto no hubiera pasado. Es algo tan central que gobierna todo mi día y eso es lo que estoy tratando de elaborar ahora: cómo va a ser el futuro después de la sentencia. Ayer hablaba con Caro, mi mujer, y le decía que a partir de esta tarde no va a estar la representación de Mariano.

IN: Pero también puede ser una manera de cerrar el duelo…

PF: Así es. Y es muy difícil anticiparme a cómo me voy a sentir. Hay un aspecto más abstracto y político en el que voy a poder avanzar, porque no soy de exponer mi vida publica. Cuando hable no voy a hablar de qué mal estoy o qué mal me siento; pienso centrarme en los aspectos más positivos de la causa para mostrar que se pueden saldar deudas pendientes que tenemos como sociedad. Mi hermano me deja un legado de militancia, de lucha y todo eso es pensar en el futuro y complejizar del juicio. Las esquirlas del juicio pueden ir a parar a muchos lados. Pero hoy va a ser el día más importante de nuestras vidas.