Algunos fabricantes han tomado la costumbre de asentarse en China, fabricando modelos en forma exclusiva para este pujante mercado, con necesidades especiales, donde el confort y la eficiencia reinan en la lista de prioridades, seguidas por la tecnología de última aparición. Por eso no sorprende que en el Salón de Shangai las marcas aprovechen para hacer públicos modelos futuros.

Tal es esl caso de Ford, con el Escort, que apunta a hacerse fuerte en Asia, buscando mostrar una imagen más sobria y utilizando una denominación desconocida para ese mercado pero de relevancia mundial.

Con las típicas ópticas full-LED que todo concept debe tener y algunos detalles cromados, no cuesta mucho imaginarse la versión de producción; basta con moderar algunos pequeños detalles opulentos y estará listo.

Hasta el momento no hay intenciones por parte de Ford de comercializar este modelo fuera de China, que básicamente sería una reversión del Fiesta KD Sedán, pero es bueno saber que en algún lugar del mundo, un nombre querido por muchos todavía respire.