La desaparición de Jorge Julio López, testigo clave en el juicio que condenó a reclusión perpetua al represor Miguel Osvaldo Etchecolatz, continúa siendo una deuda pendiente del Estado argentino y de la sociedad en su conjunto. A pesar de que no hay avances hace años, la última vez que se lo vio fue en 2006, la publicación de En el cielo nos vemos, La historia de Jorge Julio López ayuda a dar visibilidad al tema nuevamente.

En diálogo con INFOnews, Miguel Graziano, autor de la obra que relata la vida del testigo, las hipótesis sobre su desaparición y el rol de la Policía bonaerense, dio detalles del libro.

INFOnews: ¿Cuáles son las hipótesis sobre la desaparición de Julio López?

Miguel Graziano: En el libro lo que hago es contar todas las hipótesis que trabajó la Justicia y llegar hasta el punto en donde o no hubo más resultados positivos o se abandonaron por razones que no son a veces ni entendibles. Lo que sobrevuela es lo que denuncian los organismos de derechos humanos desde prácticamente el primer día en que desaparició López: un secuestro para que cambiara su declaración en el juicio.

El juicio a Etchecolatz es el primero que comienza después de la derogación de las leyes de Punto Final y Obediencia debida. Querían dar un mensaje para todos los testigos, para la Justicia y para el Gobierno para que no avance en estos juicios.

I: ¿Por qué secuestran a Julio López y no a otro testigo?

MG: Él no era solamente testigo de la causa, era querellante también. Además, de la Asociación de Ex Detenidos Desaparecidos hay dos querellantes: uno es Nilda Eloy y el otro es Jorge Julio López. La diferencia entre uno y otro es que Nilda era orgánica y López no. Su desaparición demoró un poco más que si hubiera desparecido Eloy, que iba todos los días al juicio, que estaba en contacto con todos los compañeros. Se hubiera notado más rápido la ausencia.

López, si bien participaba de la Asociación de Ex Detenidos Desaparecidos y por eso fueron ellos los primeros  que dijeron que esto había sido un secuestro, una desaparición forzada, no era orgánico como otros.

I: ¿Cuál fue la postura de la familia frente a la desaparición de Julio López?

MG: La familia casi minuto a minuto va cambiando. La primera aparición pública es de Gustavo, el hijo menor de López, que va al programa de Jorge Guinzburg (Mañanas Informales). Ahí dice que su papá no se perdió y que nunca tuvo problemas de salud como para haberse perdido. Y después, en otras entrevistas, empiezan a decir que sí, que puede ser que le haya 'saltado la térmica'.

Lo primero que dicen es que fue secuestrado y después que podía ser que se haya perdido. En el libro se cuenta lo que pasó. Una de las premisas fue tratar de dar las herramientas a los demás para que se puedan hacer su propia idea.

I: ¿Qué rol tuvo el ex gobernador bonaerense Felipe Solá?

MG: Tanto Solá como (el ex ministro de Seguridad, León) Arslanian actuaron bastante parecido. No se hacían cargo de la Policía que tenían. Si bien Arslanian la había tenido que cambiar, había muchos integrantes de la fuerza que habían trabajado en comisarías o en dependencias policiales que habían funcionado durante la dictadura como centros clandestinos.

Solá en privado reconocía a los mismos organismos de derechos humanos que había sido la Policía la que había secuestrado a López. O que había tenido injerencia o participación, zona liberada o alguna cosa de esas. Y Arslanian que tenía el control de apenas alrededor del 20 por ciento de la fuerza.

I: ¿A partir de la desaparición de López se protegieron más a los testigos de causas por Derechos Humanos?

MG: Se sancionó una ley de protección de testigos. Y el secuestro de López no sirvió para amedrentar a los demás testigos, que redoblaron su compromiso. Pese a la desaparición de López todos los juicios avanzan con paso decidido, no hay testigos que se echen atrás o que dejen de declarar a partir de lo que pasó. Sino que al contrario, todo el mundo redobló su compromiso.

I: ¿Cómo fue la experiencia de trabajar con fábricas recuperadas en la impresión del libro?

MG: Es espectacular. Estaba dada la situación porque la editorial que edita el libro trabaja con fábricas recuperadas. Pero además, en lo particular, a mí me pareció interesante poder ver el proceso de producción del libro. Fui a las imprentas a compartir el momento ese en que el papel sale impreso de las máquinas que fue muy emocionante.

En el cielo nos vemos, La historia de Jorge Julio López es una obra necesaria para entender la importancia de los testigos en casos de lesa humanidad y, en cierta medida, gran parte de la historia argentina reciente.