Los detalles son indecentes: el equipo de gimnasia todavía puesto, con la cruz bordada a la altura del pecho adivinándose debajo de la mugre. La cabeza envuelta en una bolsa de supermercado; el polietileno blanco copiando los pliegues de la última mueca. Atada de manos y pies, y la tercer soga abrazando el cuello. Ángeles Rawson tenía 16 años y sufrió un ataque sexual antes de ser ahorcada por asfixia mecánica. La buscaban desde el lunes a la noche cuando desapareció en Colegiales, luego de una clase de gimnasia. Recién se volvió a saber de ella ayer, cuando se informó la aparición de un cuerpo dentro del predio del CEAMSE, en José León Suárez, hasta donde llegó, se presume, en un camión de basura.

La familia de Ángeles esperó cuatro horas el llamado que les confirmó el peor final. A los peritos los demoró el estado del cadáver, que ya había pasado por varios procesos mecánicos de compactación y clasificación de materiales, desgarrando la carne y estropeando los huesos.

El lunes, Ángeles asistió a su clase de gimnasia a las 9 de la mañana en el campo de deportes del colegio Virgen del Valle, ubicado en Cramer 190, esquina Concepción Arenal. Del lugar se retiró antes de la 10 y caminó con unos metros con unas compañeras. "Voy a comer y vuelvo", prometió.

La familia imaginó que a la tarde dio el presente en el colegio de Jorge Newbery 2880 y que más tarde concurrió al curso de idioma en la Cultural Inglesa.

Recién se preocuparon a la noche cuando Sergio Opatowski, padrastro de Ángeles, entró a su habitación y descubrió que nunca había vuelto a buscar la mochila.

Él y su pareja, Jimena Aduriz, comenzaron a llamar al celular de Ángeles pero jamás atendió. Cuando se comunicaron con las amigas se enteraron de que no había ido al colegio. De inmediato decidieron radicar la denuncia en la comisaría 31, mientras lanzaban la búsqueda a través de las redes sociales.

La fiscal de Saavedra Paula Asaro comenzó una investigación por averiguación de paradero, al tiempo que los amigos y compañeros de Ángeles colaboraron pegando afiches con su cara en cada poste de luz o vidriera de Palermo y Colegiales.
No durmió nadie en el departamento de Ravignani 2360. Ni la madre, ni el padrastro ni los tres hermanos mayores de Ángeles: Axel, Juan Cruz y Jerónimo.

Ayer, muy temprano, el Consejo de Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes porteño, a través de su Registro de Chicos Perdidos, notificaba el estado de alerta por la búsqueda de la adolescente.
También informaba que Ángeles vestía el equipo –pantalón y buzo verde– de gimnasia del colegio y zapatillas blancas.
Alrededor de las 15, los movimientos en la puerta del edificio de Ravignani no eran alentadores. Unos pocos minutos más tarde, Juan Cruz llegó corriendo desde la Avenida Santa Fe y frente a los periodistas dijo, casi exigió: "Díganme que es mentira." Después, se dejó caer al piso y lloró sin consuelo.

Fue Cecilia, una tía de Ángeles, quien enfrentó a las cámaras y confirmó las presunciones. "Llamaron de la comisaría 31. Dijeron que sí, que es ella", expresó.

A través de un comunicado, las autoridades del CEAMSE explicaron que "siendo las 11:30 horas, operarios de la Planta de Tratamiento Mecánico Biológico ubicada en el Complejo Ambiental Norte III pudieron advertir la presencia de un cuerpo sin vida, de sexo femenino. Inmediatamente la empresa procedió a formular la denuncia penal correspondiente, dando intervención a la comisaría 5ª del partido de General San Martín".

Aunque se esperaban los resultados de la autopsia, el informe preliminar señaló que el cadáver presentaba indicios de violación. También que la data de muerte era de 18 a 24 horas antes del hallazgo.

Los investigadores confirmaron algunos datos que podrían convertirse en pistas. Se sabe que a las 9:43 del lunes desde el celular de la víctima se hizo una llamada a una entidad bancaria que duró unos diez minutos. También que a las 10:59 se realizó una recarga virtual de 50 pesos y que a las 21:49 el teléfono se apagó.

El cuerpo fue trasladado junto a residuos desde Colegiales hasta José León Suárez en un proceso que comienza cuando vuelcan la basura de contenedores en una tolva, luego cargan con palas mecánicas los camiones que van a otra planta donde vuelcan los desechos en cintas transportadoras hasta que se llega a la inspección final.

En tanto, el secretario de Seguridad de la Nación, Sergio Berni, visitó el domicilio de la chica para transmitir la solidaridad y el dolor del Gobierno Nacional con la familia y manifestar su compromiso para un rápido esclarecimiento del caso.
Tras el encuentro, Berni mantuvo una reunión con el ministro de Seguridad, Arturo Puricelli, para interiorizarlo sobre los detalles del crimen y la investigación.

Berni también concurrió al CEAMSE para "garantizar que se cumplan todos los protocolos de preservación de la prueba en este tipo de situaciones".

Ayer, en horas de la tarde, luego de que la policía allanara el predio del CEAMSE de Colegiales, ubicado al lado del campo de deportes de donde salió Ángeles, en busca de evidencias, un grupo numeroso de personas se acercó al lugar para manifestar su dolor y bronca por lo ocurrido con la joven.

Ahora los investigadores tienen la tarea de descubrir dónde ocurrió el crimen (todo indica que el lugar está cerca del campo de deportes), si fue un solo asesino y también cómo es que el cuerpo fue depositado en un contendor de basura que luego fue cargado por un camión sin que nadie viera nada.

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