"Político las pelotas. ¿Qué tiene que ver si yo no soy candidato a nada?", le dijo el jefe de la CGT Azopardo al diario Clarín, pero después rectificó: "Bah, voy en el puesto 35 de la lista y sin ninguna chance de entrar".

"Los que dicen que es un paro político deberían ir a explicarle a la gente por qué les descuentan tanto de Ganancias y por qué todos los trabajadores no cobran las asignaciones familiares", agregó.

El secretario general del Sindicato de Choferes de Camiones y Afines, Hugo Moyano, afirmó que el paro que convocó para hoy no es político porque “él no es candidato de nada”. Sin embargo, poco después debió corregirse y recordó que integra la lista de precandidatos a diputados nacionales del espacio político de Francisco de Narváez. Como si fuera poco, el sindicalista Omar Plaini, del gremio de canillitas, es el segundo de esa lista en la provincia de Buenos Aires.

Sin embargo, lo cierto es que, tal como publicó Tiempo Argentino en su edición de ayer, Moyano busca extorsionar a la presidenta Cristina Fernández de Kirchner. "La presidenta dice que no va a aceptar extorsiones. Nosotros le decimos que los camioneros no vamos a aceptar más que se roben el salario de los trabajadores. La presidenta reacciona por muchas cosas, pero en esto seguramente se va a hacer la distraída", bramó el flamante titular del Partido por la Cultura, la Educación y el Trabajo.

Para Moyano, la respuesta del gobierno nacional a su movilización será que quienes protestan "ganan salarios enormes". Según él, eso obedecería a que Cristina "no tiene la más mínima noción o no le interesa saber cuánto vale la mercadería para alimentar a la familia".

Para sumarle contenido político al paro, se adhirieron el titular de la Unión de Empleados Judiciales de la Nación, Julio Piumato, y el secretario general de la fracción opositora de la CTA, Pablo Micheli. "Sí, voy a estar acompañando a Hugo y Pablo Moyano en este acto", dijo esta mañana ante una consulta periodística.