Cientos de festivales y foros de debate a lo largo y a lo ancho del país. Decenas de encuentros con ciudadanos y organizaciones para pensar la democratización de la palabra. Desde la ONU hasta el clero reconocieron la importancia de su aplicación. Más de doce horas de debate en la Cámara de Diputados y 146 votos a favor. Todo ello no alcanza para que la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual se implemente de manera integral. 

“El recurso de la audiencia pública en otro contexto me hubiera parecido un gesto importante desde la Justicia. Es una convocatoria para abrir el debate a la sociedad en un asunto de importancia pública. Pero en este contexto lo veo como un mecanismo dilatorio”, aseguró a INFOnews Daniel Badenes quien en nombre de la Asociación Civil Red de Carreras de Comunicación Social y Periodismo (REDCOM) presentó un documento ante el Tribunal para que sea incorporado a la causa.

Desde esta mañana La Corte Suprema de Justicia convocó a una audiencia pública destinada a recoger opiniones respecto a la constitucionalidad o no de algunos artículos la Ley de Medios. Para ello apeló a la figura del amicus curiae (amigos del tribunal) que consiste en escuchar diversas opiniones sobre el asunto a tratar. 

“La Corte hizo un uso atípico de esa figura. En lugar de ser amigos del tribunal, los expositores son amigos de las partes. Y sólo se permite exponer a cinco amigos de cada uno. Nosotros reclamamos ser amicus independientes, y poder exponer como parte de la sociedad civil. Pero no fuimos autorizados para ello”, contó Badenes. 

“Es cuánto menos insólito que la Corte convoque en un pie de igualdad al Estado y a un grupo económico"

¿Qué influencia tendrán esas voces en la decisión que tome el Tribunal? “No veo una determinación por parte de la Corte de escuchar a las universidades, a los pueblos originarios, a los medios comunitarios. Me parece poco auspicioso. Creo que en el fallo final va a retomar algunos de los argumentos de los amicus, aunque no creo que sean definitorios”.

¿Para qué?

“Azorado” fue el adjetivo que utilizó Lepoldo Moreau, ex senador de la Unión Cívica Radical, para definir qué sintió tras la decisión de la Corte Suprema de convocar a una audiencia pública. “No tengo dudas de que se trata de una maniobra dilatoria. También tengo –a riesgo de equivocarme– la certeza de que una mayoría del cuerpo ya resolvió declarar la inconstitucionalidad de un artículo: aquel que prevé un límite de licencias”, el ítem que más perjudica al grupo de medios monopólico, Clarín. 

“Es cuánto menos insólito que la Corte convoque en un pie de igualdad al Estado y a un grupo económico para que expongan sobre lo que ya fundamentaron largamente en un proceso judicial”.

En este mismo sentido, el referente de tradición radical se preguntó qué es lo que quiere escuchar el Tribunal en la audiencia “Se supone que la Corte conoce el derecho y, sobre lo que tiene que fallar, es una cuestión de puro derecho. ¿Las ONG van a enseñarles a los miembros del tribunal cómo interpretar el derecho constitucional?”.

De las más debatidas

Por su parte la decana de la Facultad de Periodismo de La Plata, Florencia Saintout, publicó en su red social un breve análisis sobre lo que sucedía dentro de la sala donde se llevó adelante la conferencia. Para la académica la situación planteada ante la audiencia pública plantea ciertos excesos. Uno de ellos es "la desmesura de situar en un plano de igualdad de condiciones al Estado argentino y a una empresa que custodia sólo sus ganancias". 

Además se destacó "la puesta en discusión de una ley que está entre las leyes más debatidas y consensuadas por mayorías plurales y diversas", y que sin embargo sigue siendo tratada como una forma de demorar su implementación integral.

"¿Qué es lo que se tiene que seguir discutiendo para que las empresas se adecuen a una norma de la democracia?", se preguntó la decana de Periodismo en la Universidad Nacional de La Plata.