Finalmente, se realizó la presentación oficial a la prensa del Citroën C3 Picasso, el nuevo monovolumen compacto familiar que desde julio se sumó a la oferta local de la marca francesa. El vehículo ya no es una novedad, ni siquiera para el público, que pudo verlo en vivo y en detalle en el reciente Salón del Automóvil de Buenos Aires. Sin embargo, resultó una buena oportunidad para conocer los pormenores de la estrategia de Citroën para posicionar a este producto y cuáles son sus expectativas comerciales.

En una reunión informal, realizada en una casa del barrio privado Santa Bárbara, en Tigre, Citroën convocó al periodismo especializado para ahondar en detalles sobre la génesis del C3 Picasso. Se recordó, una vez más, que se trató de un proyecto paralelo al del C3 Aircross. Todo comenzó en diciembre de 2006 en Francia y con la participación de más de 500 personas se materializó un doble producto en la filial brasileña de la marca, concebido para el Mercosur.

En efecto, lo que buscó Citroën fue crear dos vehículos diferentes, que apuntaran a públicos también distintos, sobre una misma base y plataforma. Así, mientras el C3 Aircross propone un espíritu aventurero, el C3 Picasso impone un estilo más urbano y tradicional, orientado claramente hacia la familia.

Ambos modelos se producen, para todo el mercado latinoamericano, en la planta de PSA Peugeot Citroën de Porto Real, en Río de Janeiro, Brasil, con un porcentaje de integración regional de autopartes que llega nada menos que al 80 por ciento, según destacaron directivos del doble chevrón.

Con el C3 Picasso, Citroën Argentina completa una oferta de vehículos familiares que se convierte, con seis productos, en la más amplia del mercado automotriz local. Ninguna otra marca ofrece hoy en el país una variedad tan grande como la de Citroën, cuya propuesta abarca los modelos C3 Picasso, C3 Aircross, Berlingo Multispace, Xsara Picasso, C4 Picasso y Grand C4 Picasso.

El objetivo de la marca francesa es comercializar 4.500 unidades anuales del C3 Picasso, aunque según manifestaron sus directivos, la demanda inicial ha sido tan grande que ya están reviendo esas cifras. Los precios del C3 Picasso arrancan en $ 80.000 y llegan hasta $ 100.000 en el caso de la versión más equipada con el pack opcional incluido.

Una novedad interesante es que Citroën decidió ofrecer 2 años de garantía sin límite de kilometraje para el C3 Picasso, lo que ahora también corre para el resto de su gama. Sólo los vehículos utilitarios (Jumper y Berlingo Furgón) mantienen la garantía de 1 año. Además, hay dos modelos que ofrecen incluso 3 años o 100.000 kilómetros: el DS3 y el C3 Sedán.

Ambos modelos se producen, para todo el mercado latinoamericano, en la planta de PSA Peugeot Citroën de Porto Real, en Río de Janeiro, Brasil, con un porcentaje de integración regional de autopartes que llega nada menos que al 80 por ciento, según destacaron directivos del doble chevrón.

La estrategia de Citroën de lanzar primero el C3 Aircross y luego el C3 Picasso fue algo curiosa, ya que la mayoría de las marcas primero dan a conocer el modelo “urbanizado” para luego proponer, en una segunda instancia, una versión “aventurera”. Así ocurrió con Volkswagen (primero Fox y luego CrossFox) y Renault (primero Sandero y luego Sandero Stepway), por citar sólo algunos casos. “Justamente, lo que se buscó fue generar un impacto inicial muy fuerte y por eso, como decisión de marketing, fue que la marca optó por lanzar en primer lugar el C3 Aircross, un vehículo que entendemos era incluso más novedoso”, admitieron desde Citroën.