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Brasil: una crisis que impacta en Argentina

La caída del real a sus mínimos respecto al dólar desde 2003 junto con la recesión que golpea al vecino país podrían cerrar ese mercado a productos argentinos y, a la vez, impulsar las ventas de bienes brasileños aquí.

Según consignó Tiempo Argentino, el ajuste que viene aplicando el gobierno de Dilma Rousseff en Brasil ya tiene efectos concretos en la Argentina. Los nuevos datos conocidos esta semana, que marcaron una acentuación de la devaluación y de la recesión, abrieron interrogantes acerca de cuánto más podría profundizarse ese impacto negativo. Pero no se discute el impacto, en especial sobre la industria, sino sus detalles, y las políticas que debería desarrollar el gobierno argentino para paliar sus efectos.

Para el economista Agustín D'Attellis, la clave del impacto de la caída de Brasil hay que buscarla en la desaceleración económica más que en la devaluación. Si bien la caída del real se llevó la atención en los últimos días, al cerrar el viernes en su nivel más bajo en 12 años (3,3570 unidades por un dólar), D'Attellis aseguró que "la caída de la demanda externa, por la recesión en Brasil, golpeará a la industria local".

El mismo punto levanta el director de la consultora Abeceb, Dante Sica, quien consideró que "Brasil seguirá dando malas noticias, ya que reducirá la demanda de productos argentinos y eso impacta en la industria argentina, fundamentalmente en el sector automotriz. No obstante, son variables que el sector productivo local ya evaluaba", sostuvo.

El resultado es que ha caído el peso del mercado brasileño en el total de las exportaciones de autos.

D'Attellis afirmó que "la industria en general, y el sector automotriz en particular, serán los que más sentirán las consecuencias" del ajuste del vecino país. Y agregó en esa lista a las economías regionales. "Si bien no son homogéneas, hay sectores concretos de las economías regionales cuyas ventas están muy direccionadas hacia el mercado brasileño".

Sica caracterizó que “lo que sucede en Brasil es que se diluye el programa de ajuste encarado por el gobierno del Planalto, y su salida de la recesión va a ser más lenta. Recién podremos ver una recuperación a partir del segundo semestre del año próximo y a partir de ese momento se verá un  impacto positivo en nuestro país".

Según Abeceb, el intercambio comercial bilateral del primer semestre acumuló una caída del 16,7%, y sumó U$S 12.033 millones. La contracción es el resultado de una caída a ambos lados de la frontera. De un lado, Brasil exportó un 12,7% menos a la Argentina. Del otro, la Argentina le vendió un 21% menos a Brasil.

Aunque la caída del comercio bilateral es mutua, la Argentina lo sufre más. Así, la balanza comercial arroja un déficit acumulado de U$S 923 millones, un 140% mayor al saldo negativo del comercio bilateral de los primeros seis meses de 2014, cuando sumó 383 millones de dólares.

La preocupación por el sector automotriz nacional es concreta. Según los datos de la Asociación de Fábricas de Automotores (Adefa, la cámara que agrupa a las empresas del sector), entre enero y junio de este año se exportaron 132.306 autos, 39.069 menos que los vendidos al exterior en el mismo período de 2014, o un 22,8% abajo. En el caso de las exportaciones a Brasil, la caída es más fuerte: en los primeros seis meses de 2015 la Argentina le exportó 104.811 automóviles, 47.348 unidades menos que las 152.159 de enero-junio de 2014; la caída es del 31,11%. El resultado es que ha caído el peso del mercado brasileño en el total de las exportaciones de autos. Si entre enero y junio de 2014 representaba el 88,8% de las mismas, su peso en el primer semestre de 2015 bajó al 79,2% de los autos exportados.

En el caso de las economías regionales, los economistas observan que los sectores más vulnerables a la crisis brasileña son el frutícola, el vitivinícola, el del ajo y el maní y arroz, entre otros.

Por último, la recesión y devaluación impulsarán las exportaciones brasileñas a la Argenitna.

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