La jueza federal María Romilda Servini ordenó el allanamiento del edificio Centinela de Gendarmería Nacional, en el marco de la investigación por la agresión sufrida por Pablo Grillo durante una represión policial ocurrida el pasado 12 de marzo.
El procedimiento judicial se centró en identificar y confiscar elementos clave vinculados al accionar del cabo Héctor Guerrero, quien ese día disparó un proyectil de gas lacrimógeno que impactó en Grillo y le causó heridas de gravedad.
El arma y los cartuchos, bajo análisis de la Justicia
La orden judicial incluyó el secuestro de la pistola lanzagases utilizada por el gendarme, así como de 10 cartuchos idénticos a los utilizados en la jornada en cuestión. “La Jueza Servini ordenó hoy allanar el edificio Centinela de Gendarmería Nacional y secuestrar la pistola lanzagases que utilizó el gendarme Héctor Guerrero el 12 de marzo, como así también 10 cartuchos idénticos a los usados ese día por el cabo que hirió de gravedad a Pablo Grillo”, informaron desde el entorno del joven.
El objetivo es determinar las características técnicas del armamento y su correspondencia con el proyectil que impactó en Grillo. La División Balística de la Policía de la Ciudad fue la encargada de llevar adelante el operativo durante la mañana.
Investigación sobre el accionar interno de Gendarmería
Además del armamento, Servini solicitó el sumario administrativo que la GNA inició tras los hechos del 12 de marzo. La medida busca establecer cuál es el estado de revista actual de Guerrero y conocer los resultados de las medidas internas que se hayan adoptado. “También ordenó secuestrar el sumario administrativo que la GNA inició días después de la represión, con el fin de determinar el estado de revista actual de Guerrero y conocer el resultado de las medidas que allí se ordenaron.”
Este documento podría aportar detalles clave sobre si la fuerza inició acciones disciplinarias o adoptó medidas concretas tras el episodio.
El estado de salud de Pablo Grillo y el reclamo de justicia
Mientras avanza la causa, Pablo Grillo continúa con su rehabilitación en el Hospital Manuel Rocca. Su entorno familiar permanece presente durante todo el proceso. “Está en una etapa de rehabilitación que significa un avance importantísimo en su estado físico y anímico haber llegado, pero que, lógicamente también le provocan un cimbronazo de recuerdos y de impaciencia por salir adelante totalmente.”
El padre de Pablo manifestó que, desde el punto de vista judicial, el proceso continúa con demoras. “Aún no hubo citaciones en los tribunales, ni a ellos, ni al gendarme que disparó el gas lacrimógeno que está identificado.”
Organizaciones sociales y de derechos humanos acompañan el caso
Diversas agrupaciones vinculadas a derechos humanos, sindicatos y colectivos de trabajadores vienen acompañando a la familia Grillo. La demanda colectiva apunta a acelerar el accionar judicial y obtener justicia por el hecho que dejó a Pablo gravemente herido. “Aunque los ‘avances’ justicieros sean más que lentos, no bajaremos los brazos, junto a su familia, la juventud y los/as trabajadores/as, las organizaciones de derechos humanos, para que haya Justicia por Pablo Grillo.”