"Con este formato se nos abre un nuevo equilibrio entre las cuerdas y los fueyes"

Astillero, el sexteto comandado por Julián Peralta, presenta mañana su flamante álbum registrado junto con una orquesta. 

La gran pregunta. La tramposa, la apasionante, la que empuja a un camino sin retorno, es: ¿cómo hacer tango hoy? Julián Peralta viene buscando y ofreciendo sus propias respuestas desde hace más de 20 años. Estudiando el pasado, pero con la convicción de que la mejor forma de honrarlo es no encerrarse en él.

El pianista, compositor y director tampoco cree en las salidas individuales ni en el paradigma del artista solitario bendecido por la inspiración. Trabaja y empuja –siempre– desde lo colectivo. Tanto en sus diferentes proyectos musicales, como en su compromiso docente y sus esfuerzos para difundir sus obras y las de decenas de colegas. Desde 2005, Astillero es el centro de sus obsesiones creativas y este sábado presentará el flamante Soundtrack Buenos Aires, el álbum grabado junto con una orquesta de cuerdas creada especialmente para la ocasión. Se trata del trabajo más ambicioso y más rico del sexteto.

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Soundtrack Buenos Aires no implica una asociación casual. Es el resultado de una serie de prácticas y cavilaciones sobre las posibilidades que ofrece sumar una orquesta de cuerdas con ocho violines, tres violas y dos violonchelos a la formación de Astillero: Alicia Alonso (violín), Luciano Falcón (violonchelo), Mariano González Calo y Adolfo Trepiana (bandoneones), Federico Maiocchi (contrabajo) y Peralta en piano.

Peralta explica: "Esto surgió a partir de nuestras gira de 2011 por Europa. Allá nos ofrecieron tocar con la orquesta de cuerdas del Royal Northern College of Music de Manchester (Inglaterra) e hicimos varios shows. Los resultados fueron auspiciosos y por eso decidimos aplicar esas experiencias grabando acá, con una orquesta de cuerdas de sabor más tanguero. Con este formato se abre un nuevo equilibrio entre cuerdas y fueyes que nos da un montón de posibilidades estéticas poco frecuentadas. Te permite jugar con el lenguaje del tango en otra dimensión".

Los resultados son más que auspiciosos. La importante ampliación de la sección de cuerdas no le quita octanaje tanguero a Soundtrack Buenos Aires. Le da más herramientas expresivas a una paleta de colores que casi siempre gira entre tonos sombríos y/o dramáticos. Se trata de un trabajo atrapante que se va abriendo escucha tras escucha. Construido con un discurso que incluye elementos de Piazzolla y Pugliese –entre otros–, pero de un innegable pulso propio.

En este tercer trabajo de Astillero, la tensión y lo sombrío parecen profundizarse, y las marcaciones rítmicas se hacen un poco más sutiles a favor de orquestaciones esmeradas y hasta algunos espacios melancólicos. Los ricos juegos contrapuntísticos de “Línea de tiempo”, el despliegue hondo de “Páribum”, las cuerdas cuchilleras y la gran melodía de “DDI” y la adrenalina zigzagueante de “Madrugón” marcan el norte de un trabajo tan atípico como logrado.

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En 1994, Peralta fundó la orquesta Fernández Branca, que luego devendría en la Orquesta Típica Fernández Fierro. También fue un factor clave de los proyectos La Máquina Tanguera y Cerda Negra. Pero después de la, para algunos, controvertida partida de la OTFF ("Simplemente quería hacer cosas nuevas y sentía que ellos no acompañaban", dice), Astillero es el proyecto central donde canaliza la mayor parte de su identidad musical. "Creo que encontramos un estilo y con composiciones propias. Nada de las herramientas que utilizamos está fuera del tango. Pero lo presentamos de una manera diferente. Profundizamos en ciertas temáticas y tenemos una sonoridad densa. No aflojamos para generar contrastes. Es nuestra forma de sentir. No pretendemos ser modernos. Nuestra música es actual per se", subraya.

El disco incluye la etiqueta "Serie nueva época de oro del tango". Y lo que para algunos sólo sería autobombo, en rigor expresa una lucha común. Peralta entiende perfectamente que no estamos en los años '40. Que, entre tantas otras cosas, ya ni el cine, ni la televisión, ni la radio están hoy a favor del tango. Más allá de eso, reivindica el compromiso y la capacidad de una camada de músicos que empezó en los '90 y la de otras que se suman. Por eso redobla la apuesta: "Es una declaración de principios y así lo vivimos. Vamos a sacar discos de diversas agrupaciones con esa etiqueta. Es un momento de mucha efervescencia creativa. Eso lo considero un éxito grupal, aunque no tenga nada que ver con ser rico o famoso. Desde el Goñi, sumamos con la docencia y un espacio para tocar. Pero no somos los únicos. Y todos vamos por más".

Cuatro pianistas fundamentales

Orlando Goñi. "Tenía un estilo muy personal. Cualquier persona que se acerca a tocar tango hoy inevitablemente usará recursos que inventó Goñi. Creó la articulación ligada en los bajos. Eso solo, cambió el tango para siempre".

Osvaldo Pugliese. "Un músico total. Marcó gran parte de los lineamientos del tango. Su nivel de conocimiento y sabiduría para administrar los recursos del género eran de una excelencia única. ¡Pugliese era Beethoven en tres minutos y encima se puede bailar!"

Osvaldo Berlingieri. "Goñi fue el gran piano del principio de la orquesta de Troilo, y Berlingieri el de su etapa final. Era pura elegancia y tenía un sonido que muy pocos encontraron. Se lo distingue con apenas escucharle dos notas".

Carlos Di Sarli. "En el tango la base rítmica la llevan el piano y el contrabajo. Sin dudas que Di Sarli creó una función distinta. Tocaba casi como un percusionista. Además era realmente un virtuoso. Y tenía un gran gusto en cada una de sus intervenciones".

MAÑANA
Astillero & Orquesta toca mañana a las 22 en el Teatro Orlando Goñi, Cochabamba 2536.
 

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