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Varados por el coronavirus en Madrid piden volver al país

Alrededor de 400 argentinos que viajaron a España antes de la declaren Pandemia al coronavirus. Hay personas que forman parte del grupo de riesgo.

Cientos de argentinos quedaron varados en España en medio de la pandemia de coronavirus. A lo largo de varias semanas vienen tratando de regresar al país y ponerse en cuarentena pero cada camino que tenían en vista para volver a Argentina se fue cerrando con el correr de los días: viajes cancelados que fueron reprogramados, esa nueva fecha de regreso que fue cancelada otra vez, intentos en obtener alguna respuesta en una embajada, sin embajador, que fueron en vano.

Nunca imaginaron que lo que podía ser un viaje de placer, para conocer o visitar familiares, que debería ser algo de extrema felicidad se convirtiera, con el avance de la pandemia de coronavirus en el mundo, en una odisea. Los días fueron pasando y la situación de aproximadamente 400 argentinos se vuelve más vulnerable para todos ellos.

Es por eso, que este grupo escribió una carta para dar a conocer su situación, y buscar una ayuda para poder volver al país:

Estimados compatriotas: Somos un grupo de argentinos autoconvocados con el fin de organizar a los cientos de argentinos que a día de hoy, 4 de abril de 2020, se encuentran en la capital del Reino de España, Madrid.

Tras una ardua tarea (de la cual no somos responsables), hemos logrado contabilizar alrededor de 400 ciudadanos argentinos que quedaron varados en esta ciudad una vez decretado el cierre de fronteras el pasado 12 de marzo (DNU 260-20).

Mediante la presente queremos hacerles saber:

La mayoría de los que nos encontramos hoy en Madrid viajamos antes de que la pandemia fuera declarada como tal el 10 de marzo por la OMS. En el momento de nuestra partida, no había a nivel nacional ningún tipo de restricción jurídica, moral, sanitaria o de ninguna otra índole que invalidara nuestra salida del país.

No estamos infectados, ni presentamos en estos momentos síntomas compatibles con el coronavirus COVID-19. Pedimos encarecidamente que tanto la opinión pública, como la sociedad civil, dejen de pensarnos como parte del problema. No lo somos. Estamos a disposición absoluta de las autoridades sanitarias para que sean ellas quienes decidan cómo proceder con nosotros al arribar al país. No somos, como quieren hacer creer, un riesgo para la salud pública. Entendemos que esta emergencia sanitaria por la pandemia del coronavirus es una situación sin precedentes que atraviesa el país y el mundo en general, por eso apoyamos las medidas que el Estado argentino ha dispuesto dentro del territorio nacional para cuidar y proteger la salud de todos sus integrantes. Sin embargo, algunos ciudadanos hemos sido excluidos de este cuidado y protección. Y, por el contrario, hemos sido dejados a nuestra suerte en un país donde la pandemia está descontrolada. Cada día que permanecemos aquí es un día más que nuestra integridad física, mental y emocional corre peligro.

Entre nosotros, hay personas que, por edad y/o cuadro clínico, se encuentran en una situación de extrema vulnerabilidad y deben retornar al país con suma urgencia (entre otras cosas, ya que en Madrid se aplica la asistencia selectiva). Otros, prácticamente hemos agotado los medios económicos que nos permiten subsistir: no tenemos dónde dormir o qué comer. La mayoría de los que han solicitado asistencia al Estado mediante el consulado y la embajada no la han recibido. Consideramos que, en caso de ver perjudicada nuestra integridad, el Estado argentino fue, es y será responsable de aquél daño.

Por su parte, la Embajada (sin embajador) y el consulado no dan instrucciones claras sobre cómo procederán, ni sobre qué nos cabe esperar de ellos. Tampoco dan respuestas reales a nuestra situación. La información es confusa y a veces hasta contradictoria. Necesitamos contención institucional y asistencia en todos los órdenes por parte del Estado del cual nosotros, al igual que ustedes, formamos parte. No buscamos que nadie nos regale nada. Todos hemos comprado varios pasajes aéreos que sistemáticamente son cancelados porque el Estado prohíbe su aterrizaje en Ezeiza. La repatriación no existe.

No pueden ignorarnos. Es nuestro derecho poder regresar al país. Así lo establece nuestra Constitución (Art. 14). Un DNU no puede alterar nuestros principios y garantías constitucionales (Art. 28). No somos un enemigo en contra de la salud pública. No somos una amenaza. Nosotros también estamos en riesgo. Por favor, sólo queremos volver a casa.

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