Alucinema |

Cuando la reina se queda sin colmena

Tras competir en el Festival de Málaga y en el BAFICI de este año, se estrena en Argentina "Cómo mueren las reinas", ópera prima del director y artista visual, Lucas Turturro. Desde el 26 de agosto estará disponible en salas y en la plataforma Cine.ar Play. Y el jueves 26 y sábado 28, a las 22.00 se podrá ver por Cine.ar TV.

“Cómo mueren las reinas” es un thriller que nos sumerge en el campo bonaerense, de la mano de la maravillosa fotografía a cargo de Nicolás Trovato. La historia es sencilla. Juana (Malena Filmus) y Mara (Lola Abraldes) con 17 y 14 años, respectivamente, viven en el campo con su tía (Umbra Colombo), luego de la muerte de sus padres. Se ocupan de la producción de miel y otras tareas rurales, administradas por la tía, que está pasando por un complejo momento afectivo.

Las hermanas comparten todo, incluso las siestas. Y las tres, incluyendo a la tía, son presas de su situación. Ninguna está bien donde está. El campo no es su lugar de pertenencia, y se les nota. El desamparo se acrecienta por el bosque que rodea a la casa. Y a ese desamparo es al que va a llegar su primo (Franco Rizzaro), llegado de la capital por problemas escolares. Su presencia va a quebrar el equilibrio endeble en el que conviven las tres.

CMLR - Still02.jpeg

Hay un contraste fuerte entre el espacio abierto y los deseos. El campo no es el lugar de la inocencia, es el lugar donde se desata la furia de Juana, la hermana mayor, que hace y deshace dominada por una pulsión de control que no logra domeñar. Mara, en cambio, está en pleno despertar sexual y no tiene demasiada conciencia del entorno. Un perro la ataca y Juana la defiende con una pala: la ley del más fuerte en la naturaleza vuelve a pronunciarse con toda su ferocidad.

La relación endogámica de las hermanas es quebrada por la presencia de Lucio, el primo que llega con su hip hop trapeado urbano y el aire de una relación nueva que no tarda en complicar las cosas. Mara, curiosa y ávida de compartir más cosas con Lucio, empieza a tomar distancia de su hermana. Pero Juana no querrá perder para nada el lugar que se ha arrogado. Y nadie la va a dejar afuera.

CMLR_KeyArt_Final_OK_100dpi.jpeg

La presencia de las abejas y el trabajo con las colmenas habla de una organización que no puede alterarse. Incluso Juana se los va a explicar a Mara y a Lucio, imbuidos del zumbido mientras cosechan miel: “Si estás tranquila y no las molestás no te hacen nada. Son como una familia. Y cada quien hace su trabajo. Una comunidad: están las obreras que hacen todo el trabajo, y después está la reina… por eso hay que convertirse en reina. Para sobrevivir.” La suerte está echada, no hay lugar para el zángano. Habrá que ver si la colmena soporta el vendaval.

En varios momentos, resuenan los ecos de películas grandiosas, quizá por tema y por locaciones rurales que dan esa sensación de agobio, de intensidad y encierro en la naturaleza, tales como “A la izquierda del padre”, de Luiz Fernando Carvalho; “La ciénaga” de Lucrecia Martel; y “La suerte de Emma”, una película hermosa de Sven Taddicken.

CMLR - Still14.jpeg

Las actuaciones de Lola Abrales, Malena Filmus y Franco Rizzaro son de gran precisión, a pesar de que se nota, sobre todo en las manos de ambas, que han lidiado poco o nada con tareas rurales. La profundidad del drama, por momentos, queda suspendida, y escapa. El sueño de Juana, de una belleza espectral, no llega a trabar sentido del todo y lo psicológico no alcanza la profundidad que desearíamos para un thriller de este tipo.

La música de Sebastián Escofet merece línea aparte. Le otorga un espesor a las escenas que difícilmente habrían conseguido sin su intervención sonora. Y, en diálogo con el zumbido de las colmenas, nos deja los tímpanos vibrando.

CMLR - Still13.jpeg

Después de un lapso infinito de casi un año y medio a salas de cine y espacios culturales cerrados, sabemos que el pasado ha quedado definitivamente atrás. Tampoco es que ese pasado fuera tan deseable: somos protagonistas de la historia de cierres de cines desde la década de los ´80, a partir del desembarco de los espacios multisala de la mano de capitales extranjeros y fondos de inversión multinacionales que redujeron los lugares de exhibición, produciendo grandes dificultades para la industria nacional.

Ahora la vacunación está haciendo su efecto, y también es efectiva (en porcentajes elevados) para la variante delta. Esto está probado y aspiramos a que los cines y teatros vuelvan a llenarse para que las producciones nacionales encuentren sus canales de exhibición necesarios.

Dejá tu comentario