Sociedad | cuarentena | Coronavirus | COVID-19

Sexo virtual, teletrabajo y hasta religión online: la video cuarentena

El encierro por la pandemia del coronavirus nos reconfiguró la vida cotidiana y hoy todo pasa por la comunicación no presencial. El futuro ya llegó.

Durante estos tres meses de aislamiento obligatorio las relaciones sociales, el sexo, la religión, el trabajo y el estudio se han replegado de los espacios físicos y se han desplegado hacia los entornos virtuales, es decir que lo que antes se realizaba de forma física ahora se realiza de forma digital.

Las redes sociales como medios de comunicación y los videos como forma de construcción de los mensajes han ocupado un rol preponderante.

Aquí hemos recopilado algunas experiencias de jóvenes que han participado de situaciones sociales que se han desplazado del plano físico al plano virtual. Sus identidades están protegidas.

María (18) es estudiante de kinesiología en una universidad de gestión privada. "Me resulta muy difícil el aprendizaje de forma virtual. Siento que los contenidos quedan muy reducidos. Los exámenes tienen muy poco control. Y la mayoría de los profesores no están preparados para brindar clases virtuales. Algunas veces tengo que participar de clases virtuales a través de Zoom con más de 200 compañeros y un solo profesor. Eso resulta muy desordenado y muy agotador. Quiero que vuelvan las clases presenciales", dice a Infonews.

Víctor (25) es abogado y trabaja en el poder judicial de una provincia argentina. "Para poder continuar con el trabajo hemos tenido que trabajar desde casa. Y adaptarnos a la virtualización de las audiencias con fiscales, defensores y jueces vía WhatsApp, Zoom, Webex y manejar los escritos y las resoluciones con las firmas digitales registradas", apunta por su parte. Y agrega: "Por un lado me he dado cuenta de que se ahorra bastante tiempo y dinero, ya que se agilizan los trámites y se minimiza el transporte. Pero por otro lado, ha habido muchos inconvenientes en la comunicación con los lugares que no cuentan con buena conectividad. De todas formas entiendo que cuando pase el aislamiento el sistema virtual debería mantenerse de forma subsidiaria ante cualquier contingencia"

Gabriel (23) es miembro activo de una iglesia evangélica. "Todos los templos están cerrados y obviamente se han cancelado todos los cultos. Por lo tanto hemos tratado de mantener las reuniones de forma virtual. Generalmente usamos la plataforma Zoom. Hemos observado ciertas ventajas, como por ejemplo la puntualidad, los sermones más cortos, el contacto con pastores de otras provincias o de otros países y también el acceso de personas con limitaciones físicas que usualmente no pueden asistir a los cultos. De todas formas no podemos comparar esta situación excepcional con las reuniones tradicionales. La iglesia, en términos bíblicos, se reúne en un mismo espacio físico. Y eso la verdad se extraña mucho", puntualiza.

Luciana (25) nos cuenta su experiencia de sexo virtual. "La verdad que el aislamiento me ha obligado a explorar nuevas formas de satisfacción. Eso tiene que ver un poco con nuevas formas de sexting a través de mensajes, fotos, videos. El sexo virtual no tiene nada que ver con el contacto físico real. Es totalmente diferente. Igual, esto no es nada nuevo, sólo que ahora con la cuarentena está más visibilizado. Lo importante es hacerlo de forma segura y con alguien de mucha confianza", recomienda.

Dejá tu comentario