El comercio electrónico, fundamental para aumentar las ventas

Según un estudio publicado recientemente por la Comisión Nacional de la Competencia, el comercio electrónico facturó en 2019 un total de 48.800 millones de euros. Una cifra significativamente superior a la alcanzada en el mismo periodo del año anterior, con un total de 40.000 millones de euros. En total, implica un incremento de casi 9.000 millones de euros en apenas doce meses. Una cifra que demuestra el buen estado de forma de este sector.

Todavía quedan algunos meses para poder conocer datos oficiales acerca del impacto que 2020 ha tenido en el comercio electrónico. No obstante, ante un escenario en el que todas las compras se derivaban al sector online como consecuencia del confinamiento sufrido en la mayor parte del mundo, los pronósticos afirman que nos enfrentamos ante un año récord.

Un crecimiento apoyado en el turismo

Dos de las tres primeras categorías que han aglutinado un mayor peso en la facturación total están relacionadas con el turismo. Las agencias de viaje, con un 12,5%, y el transporte aéreo, con 7,1%, han liderado el ritmo de crecimiento de un 2019 que resultó especialmente potente para la economía española. El sector de las prendas de vestir fue la tercera categoría que ocupó las primeras posiciones, aglutinando un 6,5%.

En 2020, el turismo ha estado especialmente castigado. Tanto durante los meses propios del confinamiento como en el período conocido como la nueva normalidad, la realidad es que los pronósticos asumen que serán otras las categorías que alcanzarán ese crecimiento. Entre las favoritas: el sector de la alimentación y de los grandes almacenes.

Ambos ámbitos asumieron un importante crecimiento durante los meses en los que el estado de alarma estuvo activo. Siendo los dos ejes principales sobre los que se apoyaron la mayoría de las familias españoles, que trabajaban para buscar una solución ante el miedo a contraer el virus en los soportes físicos.

No obstante, únicamente aquellas compañías que llevaron a cabo una estrategia de digitalización previa a la irrupción del coronavirus pudieron no solamente amortiguar, sino también hacer crecer sus ventas durante un periodo tan delicado como en el que nos encontrábamos. En el que únicamente los sectores considerados como esenciales podían abrir sus puertas.

Las tiendas online, claves en el tejido empresarial

Durante los últimos meses, el sector online se ha consolidado como uno de los motores clave de la economía española. Siendo una de las pocas industrias que ha experimentado un gran crecimiento. Diferentes medios especializados llegaron a afirmar que la compra online alcanzó un crecimiento de un 75% durante los meses del confinamiento. Una conducta que lejos de desaparecer tras el final del estado de alarma se ha consolidado como un hábito. Cada vez más, el consumidor se encuentra especialmente comprometido con el apoyo al comercio online.

Ante esta situación, el proceso de digitalización de todo tipo de empresas ha sido clave para seguir obteniendo ingresos. A través de plataformas como InSales.com, cualquier negocio puede llevar a cabo su transición del ámbito offline al ámbito online. Además, a través de esta página web también es posible vender en Instagram Shopping, gracias a las diferentes funcionalidades que ofrece. Mediante este tipo de fórmulas, es posible explorar nuevas fuentes de ingresos, que te ayudarán a convertir la transición hacia el sector online a través de una fórmula mucho más rentable.

La importancia de las redes sociales en la estrategia de ventas

El crecimiento que han experimentado las redes sociales en los últimos años ha provocado que este tipo de canales tengan un impacto directo en la decisión de compra del consumidor. Por lo que su relevancia es máxima.

Junto al crecimiento de este tipo de canales, también ha emergido la figura del influencer. Personalidades con una gran cantidad de seguidores en sus cuentas personales que inciden de manera directa en la decisión de compra de toda la comunidad que sigue sus movimientos de manera diaria. Las stories de Instagram y las fotos del feed se han consolidado como el mejor escaparate posible para diferentes marcas, que trabajan sus estrategias para posicionar algunos de sus productos más destacados en este tipo de cuentas. Garantizando el máximo retorno posible.

Ante esta situación, crear una tienda online para Facebook e Instagram se ha convertido en una de las mejores decisiones por las que podemos optar. Maximizando la visibilidad de todas las referencias que completen nuestro catálogo.

Por el contexto en el que nos encontramos, la presencia online ha dejado de ser opcional para convertirse en un factor determinante en la estrategia de ventas. El gran crecimiento demostrado por el comercio electrónico, unido al auge de las redes sociales, ha consolidado al sector online como una herramienta fundamental sobre la que vertebrar todas las estrategias de negocio.

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