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El Estado busca fortalecer a las cooperativas cannábicas

El Estado Nacional, a través del INAES, busca normativizar las prácticas del sector y magnificar la escala de su producción.

En medio de la discusión de la ley de desarrollo industrial del cannabis medicinal, que obtuvo media sanción en Senadores la semana pasada, desde el Estado Nacional, el Instituto Nacional de Asociativismo y Economía Social (INAES) está diseñando una serie de medidas que buscan acompañar a las cooperativas cannábicas en el proceso de regulación, normativización y fortalecimiento de su producción.

En diálogo con ANSOL, el jefe de gabinete de INAES, Jonathan Thea, definió el potencial impacto del asociativismo en la producción de cannabis: “Desde INAES creemos que el cooperativismo es una herramienta muy potente para pensar el nacimiento de esta nueva industria de forma más igualitaria y con una fuerte presencia federal. El proceso de cooperativización debe ser un proceso respetuoso de los conocimientos y las experiencias que las organizaciones tienen. La conformación de nuevos núcleos productivos en nuestro país que se adapten a las potencialidades regionales va a permitir seguir creando trabajo de calidad y ser parte del motor que impulse la reactivación económica con una fuerte mirada en el desarrollo local y en las economías regionales”.

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El Estado busca fortalecer a las cooperativas cannábicas

El Estado busca fortalecer a las cooperativas cannábicas

En conversación con ANSOL, Bárbara Witko, representante del INAES, desarrolló los dos ejes principales en los que está trabajando el INAES: “El primero está relacionado con el proyecto de ley y se trata de la generación de una normativa específica para productores que quieran constituirse como cooperativas. Estamos trabajando en una resolución específica para aquellas organizaciones que quieran cooperativizarse y que quieran adoptar un marco específico, como es el caso de la matriculación para las cooperativas ya constituidas”.

“El segundo eje tiene que ver con el fortalecimiento de la producción de las cooperativas y con la posibilidad de aumentar su escala. Se trata de pensar si la economía solidaria puede ser parte de la nueva industria que se abre en este nuevo marco regulatorio que propone la ley, de empujar la producción hacia el nivel que las organizaciones quieren”, expresó Witko, quien representará al INAES en las capacitaciones que la entidad brindará a las cooperativas del sector durante los próximos meses.

En paralelo con lo propuesto por Thea, Witko detalló los cambios que podría generar la inclusión de las cooperativas en el circuito de producción cannábica: “Desde el INAES creemos que la posibilidad de formalizar a estas asociaciones en cooperativas mejora la distribución territorial y posibilita la formalización de trabajos que hoy son ilegales, entendiendo que la industria no es solo el cultivo sino también los insumos necesarios para ese proceso. Las cooperativas pueden permitir que no sea una actividad tan concentrada y que tenga un carácter federal”.

Dentro de las medidas que promueve el INAES para la formalización de estas agrupaciones se encuentra la capacitación de las entidades, que se realizará el próximo martes 27 a las 17 horas.

Además, Witko representará al Instituto en el seminario virtual “El rol de las organizaciones cannábicas, la Economía Popular y el Estado en la producción de cannabis”, organizado por la Cámara Argentina de Productores de la Economía Popular (CAPEP) y que se llevará a cabo hoy a las 17:30.

El proyecto de ley

La semana pasada, la Cámara de Senadores del Congreso de la Nación aprobó el proyecto de ley que propone un marco regulatorio del circuito de producción, industrialización y producción del cannabis y sus derivados para uso medicinal e industrial, con 56 votos a favor, cinco en contra y una abstención; otorgando media sanción a la iniciativa que se debatirá en agosto en Diputados.

Además, el proyecto incluye la investigación científica de la planta, promueve el desarrollo nacional de la cadena productiva y determina que la autoridad regulatoria estará facultada para “regular, emitir y controlar las autorizaciones administrativas que permitan el registro e inscripción de semillas, cultivo, cosecha, almacenamiento, fraccionamiento, transporte, distribución, procesamiento, comercialización y cualquier otra etapa o actividad económica que integre la cadena productiva del cannabis, sus semillas y sus derivados afectados a los usos medicinal e industrial”.

“En este momento, el sector tiene localizadas 140 organizaciones civiles, otros productores y productoras y clubes de cultivo que forman parte de las distintas cadenas que están permitidas en la actualidad. Entendemos que con la ley, se va a escalar y se va a cualificar esa producción”, explicó Witko.

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