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Emotiva misa con el Indio y los Fundamentalistas online para todxs

Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado detonaron la medianoche del sábado con un concierto online que fue seguido por unas 90 mil personas.

Fue una noche redonda en todos los sentidos. Redonda, con R de Rey. Lo que antes de la pandemia y en tiempos de un Indio Solari activo con intermitencias eran conciertos con multitudes incontables y el folclore de "entramos con o sin entrada", esta madrugada de domingo se transformó en misa ricotera vía streaming y con el bonus de un ejercicio de caos que permitió que al show de Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado se plegaran miles y miles de personas que no habían podido pagar los casi $1.000 que costaba el link para disfrutar del concierto que fue grabado días atrás en la localidad bonaerense de Villa Epecuén.

A los pájaros - Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado

A las 21, hora pautada para el show, la puesta tecnológica de Ticketek estaba colapsada y el concierto sin visos de transmisión. "Empezamos cuando puedan entrar todos", dijeron desde la banda que acompaña desde hace varios años al Indio. Y así fue, y con final feliz para quienes no tenían el ticket y pudieron, finalmente, conectarse al canal de youtube del grupo y seguir gratis a partir de las 23.30 lo que fueron casi tres horas de rock, emoción, clásicos, y una sensación que quedó flotando en el aire de una despedida no formal del ex líder de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota.

La sorpresa fueron dos estrenos, dos canciones hasta ahora inéditas que parecen funcionar como epílogo de carrera, o al menos como mensaje con intriga para el futuro cercano.

Se trató de Las ventajas de rezar solo y Encuentro con un ángel amateur, que junto a Stragerdanger, única canción en el repertorio perteneciente al último trabajo editado El ruiseñor, el amor y la muerte, conformaron el bloque en el que el artista participó desde las pantallas montadas detrás del escenario.

El incidente online posibilitó que unos 90.000 usuarios se conectaran y disfrutaran de las 32 canciones que sonaron con una puesta de imagen y sonido de alto nivel.

Desde un imponente escenario montado sobre las ruinas de una zona que quedó sepultada por las inundaciones de mediados de los `80, la banda desplegó un impresionante show con destacadas versiones y un repertorio pensado para fans de distintas épocas.

El combo conformado por Benegas y Baltasar Comotto, en guitarras; Pablo Sbaraglia, en teclados: Fernardo Nalé, en bajo; Ramiro Naguil, en batería; Miguel Tallarita, en trompeta; Sergio Colombo, en saxo; y Luciana Palacios y Déborah Dixon, en coros repasó gran parte de la discografía solista del Indio, echó mano a algunos clásicos de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota y hasta rescató algunos incunables de los inicios de la legendaria banda.

Así sucedió con “Rock de las abejas”, “Qué mal celo”, “Pura suerte” y “Un tal B.B.”, cuatro recordadas piezas para los fans de la primera hora de Los Redondos, que se repartieron en las voces de Sbaraglia, Comotto, Benegas y Dixon, respectivamente.

También hubo espacio para clásicos como “Semen up”, “La parabellium del buen psicópata”, “Juguetes perdidos”, “Mariposa Pontiac/Rock del país” y “La dicha no es una cosa alegre” y “Cruz diablo” –con un guiño a “The End”, de The Beatles-, entre otros.

Y por supuesto hubo un largo recorrido por la carrera solista del Indio, con parada en todos sus discos menos en el mencionado “El ruiseñor, el amor y la muerte”, que el grupo decidió no tocar debido a que no llegó a ser presentado en vivo en la voz del líder.

Todo esto en destacadas versiones que dieron cuenta de una formación en un elevado nivel interpretativo, capaz de combinar con maestría intensidad sonora, potencia y sutilezas.

En tanto, el desafío más grande a priori para este combo aparece en el hecho de tener que reemplazar a la voz de su líder, lo que resuelve con solvencia con la participación de todos sus integrantes, aunque con mayor protagonismo de Benegas, Sbaraglia, Comotto y las coristas.

Sin embargo hubo distintos pasajes en los que el lucimiento vocal recayó sobre Colombo, y hasta Tallarita y Nalé se animaron a este protagonismo en “Beemedobleve” y “Un poco de amor francés”, respectivamente.

Dixon, por su parte, interpretó “Una rata muerte entre los geranios”; “Héroe del whisky”, mientras que "¿Por qué será que Dios no me quiere?” corrieron por cuenta de Palacios.

Aunque los clásicos del Indio como solista fueron apareciendo a lo largo del show, sobre el final se concentraron algunos de los momentos más fuertes con “To beef or not to beef”, “Flight 956”, “Pabellón Séptimo” y el infaltable cierre con “Ji Ji Ji” que, de acuerdo a los comentarios que iban poniendo en simultáneo los usuarios, provocó “el pogo virtual más grande del mundo”.

Dirigido por Matías Mera, el video del show presentó algunas imágenes en pleno crepúsculo de las ruinas que provocaron en esa zona las inundaciones, tal vez como puente dialéctico con el desastre ecológico ocurrido este verano a partir de los incendios en la Patagonia.

En tal sentido, el grupo aspiraba a que lo recaudado por la venta de entradas del show sea destinado a paliar los apremios económicos de los pobladores de esa región, pero el incidente con la plataforma Ticketek y el consecuente hecho de que el show haya sido liberado abre un interrogante en torno a cómo se implementará esta ayuda.

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