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Italia camina hacia la catástrofe económica

El Covid-19 destrozó la vida de millones de personas y quebró economías por todo el mundo. Pero pocos países han pasado una situación de tanta calamidad como Italia. Después de ser uno de los centros del coronavirus en Europa, el país enfrenta un caos en su turismo internacional, especialmente las ciudades del arte, que viven y respiran del turismo de extranjeros, como Florencia, Roma, Milano y Venecia.

Prácticamente sin un turismo efectivo desde el brote del coronavirus, estas ciudades son las que más sufren el impacto económico causado por el Covid-19. El punto es que lugares como Florencia dependen mucho más del turismo internacional, de las visitas de extranjeros, que otras del país. Y si en el verano la situación fue ocultada y apuntaba para una mejora y esperanza, ahora es claro que la capital de la Toscana no encuentra maneras de impulsar la economía local a través del turismo.

Los temores de una segunda ola del Covid-19 afectaran aún más los negocios. Las proyecciones anteriores afirmaban un resurgimiento del turismo en los meses de septiembre y octubre, pero lo que pasó fue un aumento de cancelación de hospedaje y viaje por parte de turistas extranjeros y de los propios italianos.

Para peor, la perspectiva es de un panorama aún más feo: la Confederación Italiana de Negocios informó que el 70% de los hoteles en ciudades como Florencia y Roma, y el 20% en las zonas costeras, ni siquiera volvieron a abrir después del cierre forzado por el brote del coronavirus, según informó una corresponsal de la cadena CNN.

Esta crisis se refleja en la política nacional y regional. Mientras muchos se preocupan por el colapso económico inevitable en Florencia, los políticos articulan la reforma de la ley electoral, lo que impacta en la opinión pública. Los índices de confianza en el gobierno actual – que sigue por años en poder del mismo bando – están en caída libre notable: menos 30% en los últimos treinta días, una clara señal de temor de los ciudadanos.

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