La Fundación Natalio Morelli denunció al director General de Cultura y Educación de la Provincia de Buenos Aires, Alberto Sileoni por distribuir en escuelas libros con textos que “incluyen contenido sexual explícito”. La campaña en contra de estos libros (o mejor dicho el intento de censura) fue acompañada por la vicepresidenta Victoria Villarruel y dinosuarios del periodismo como Eduardo Feinmann.
Cometierra de Dolores Reyes fue el libro elegido por Villarruel para vomitar toda su militancia en contra de la ESI, la libertad y la literatura argentina. A la vicepresidenta le molestó demasiado que el libro contenga palabras como concha y pija pero no tieme problemas con que el presidente Javier Milei diga que “El Estado es un pedófilo en el jardín de infantes con los nenes encadenados y bañados en vaselina”.
Dolores Reyes compartió en su cuenta de Instagram fotos de producciones realizadas por alumnos a partir de la lectura de su libro y las acompañó con este texto “Lxs pibes del secundario SÍ LEEN. Y evidentemente leen mejor que todxs ustedes. Ladran Sancho…”.
Los escritores Sergio Olguín y Enzo Maqueira celebraron el intento de censura porque tendrá como consecuencia mayor interés en leer estos libros de literatura argentinas contemporánea. “Con esta estupides de querer censurar libros como Cometierra, Las aventuras de la China Iron o Las primas, lo único que van a conseguir es que los pibes de todo el país se pongan a leerlos para ver qué les están ocultando. A leer, chiques”, tuiteó Olguín, autor de hermosas novelas juveniles y con contenido sexual como Lanús y Oscura monótona sangre.
“Son tan tarados que ni siquiera se dan cuenta de que cuanto más quieran prohibir más grande lo hacen”, tuiteó Maqueira, autor de Electrónica.
“La colección Identidades Bonaerenses es una de las mejores cosas que tiene la Provincia de Buenos Aires. 120 toneladas de libros pesan mucho más que los twits desangelados de la reacción conservadora”, aseguró Felix Bruzzone quien, además de escritor y autor de novelas como Barrefondo o Los topos, es hijo de desaparecidos.