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"No puede pasar que los dueños de Vicentin sigan al frente"

Así lo consideró el director del Banco Nación, Claudio Lozano, en el marco de un debate sobre Vicentin con movimientos campesinos y gremiales.

El director del Banco de la Nación Argentina, Claudio Lozano, sostuvo este martes que el Gobierno argentino “ha tomado una definición: esta intervención se tiene que llevar a cabo, no puede pasar que los dueños de Vicentin sigan al frente de la empresa”. Esas palabras fueron pronunciadas en el marco de un debate realizado junto a representantes de la Unión de Trabajadores y Trabajadoras de la Economía Popular (Utep Agraria) -como parte de la Coordinadora Latinoamericana de Organizaciones del Campo (CLOC) y la organización internacional Vía Campesina-, la Unión de Trabajadores de la Tierra (UTT), el Movimiento Nacional Campesino Indígena Somos Tierra (MNCI-ST), la federación de Aceiteros, la Federación de Cooperativas Federadas (FeCoFe) y la Corriente Agraria Nacional y Popular (CANPo).

El evento, cuyo lema fue "Vicentin un camino a la Soberanía Alimentaria", fue convocado por el Foro por un Programa Agrario Soberano y Popular, un espacio de debate y articulación donde coinciden organizaciones gremiales campesinas y movimientos agrarios, junto a académicos y organizaciones sin fines de lucro.

Para los movimientos campesinos e indígenas, la posibilidad de estatización de la exportadora pone en el centro del debate el modelo de producción rural actual y la posibilidad futura de alcanzar una verdadera Soberanía Alimentaria, que responda a las necesidades del pueblo: “Vicentin pone en discusión qué modelo de país queremos, si buscamos un país con distribución justa de la tierra, que devuelva la tierra a las comunidades indígenas, y con regularización y acceso a la tierra; o con pequeños productores en el campo y en las periferias urbanas que viven alquilando y son expulsados a las ciudades”, expresó Eleonora Pedot, del Movimiento Nacional Campesino Indígena – Vía Campesina (MNCI VC), una de las organizaciones que integran la Utep Agraria.

De acuerdo con Roberto Solano, del Frente Nacional Campesino (FNC), otro de los movimientos que integran la Utep, es necesario “avanzar con el impuesto a las grandes fortunas para que sobrevivan los pequeños productores”. En contraposición, detalló que “se está avanzando hacia una concentración de la producción y la comercialización”.

El referente de la UTT Federico Di Pasquale resaltó que “la intervención del Estado es necesaria en el comercio de granos porque las empresas (del sector) son las que deciden cuántos campesinos van a quedar en la tierra, qué se va a producir y qué va a comer el pueblo argentino”. También precisó que “la Soberanía Alimentaria es un término que está en riesgo de ser una cáscara vacía si no se lo llena de contenido”.

De acuerdo con Lozano, la posible expropiación de Vicentin está “en una situación de incertidumbre” y aseguró que “el Juez no tiene ningún viso de parcialidad”, ya que trabajó 18 años como asesor del Banco Nación en Reconquista (avalando los créditos que la entidad le otorgó a la exportadora que, a su vez, es la principal clienta de la sucursal local del Nación).

En relación a la decisión de reponer en funciones al Directorio de la empresa adoptada por el Juzgado en lo Civil y Comercial de Reconquista, el secretario general de la federación de Aceiteros, Daniel Yofra, consideró que “el juez (Fabián) Lorenzini le dejó las gallinas al zorro para que las cuide”, ya que los propietarios de la firma fueron los responsables de generar las deudas y, según se investiga, de fugar capitales de la compañía al exterior: “estos tipos creen que pueden sacar un crédito, no pagarlo y que no pasa nada”, agregó.

A los argumentos de los sectores económicos concentrados en defensa de los dueños de Vicentin, el director del Banco Nación contrarrestó que “las ideas de que se ha violado la seguridad jurídica o la propiedad privada son estupideces, el primero que ha violado la propiedad privada dejando 2.600 acreedores fue Vicentin”. Y agregó que esa compañía, “a través del Estado y de las cooperativas, puede ser una puerta para la creación de una empresa pública de alimentos que pueda discutir en la Argentina lo que la Soberanía Alimentaria supone: qué se produce, cómo se lo produce y para quién se lo produce”.

Debate: Vicentin, un camino a la Soberanía Alimentaria - Foro Agrario Nacional

La Soberanía Alimentaria es el núcleo de cualquier principio básico de Justicia Social. Requiere independizar la producción, el transporte y la comercialización de alimentos de las cadenas globales de especulación financiera. En la esfera de la producción, la Utep propone –entre otras políticas- la creación de un millón de chacras mixtas en tierras fiscales que, combinadas con la industrialización del campo, daría Soberanía Alimentaria regional y capacidad de exportación de alimentos saludables. Los movimientos agrarios de esa organización cuentan con numerosas experiencias que demuestran que esa política es viable y sustentable, y así lo plasmaron en el denominado “Manifiesto Nacional por la Soberanía, el Trabajo y la Producción”.

Por su parte, Eleonora Pedot incorporó en el debate la posibilidad de que los movimientos sociales sean parte de la conformación de la cerealera y, de esa manera, “que esa cerealera no corra la frontera agropecuaria, ni desaloje campesinos para producir granos”, a diferencia de las políticas extractivistas actuales, que concentran la tierra en pocas manos y utilizan métodos de producción no sustentables.

“La puerta está abierta para que podamos transformar esta estafa generalizada, una más de las tantas que le han hecho al pueblo argentino y que es un símbolo del saqueo de estos grandes capitales, en una herramienta que pueda servir para controlar el comercio de granos, tener un mejor acceso a la oferta de divisas y para poder abrirle la puerta a la Soberanía Alimentaria”, concluyó Lozano.

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