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Leuco Junior y la violencia contra sus colegas: "Expreso mi solidaridad, pero..."

El soldado de Clarín se sumó a la línea del "ellos y nosotros" y trazó una línea entre los periodistas del grupo y quienes se ubican en otra vereda ideológica.

Comenzó hablando de si mismo y su "situación con el Presidente". Luego, inevitable, llegó la subestimación de la gravedad que tuvo el violento ataque contra periodistas en la marcha anticuarentena registrada este jueves en el Obelisco.

Diego "Leuquito" Leuco, el nuevo personaje protagónico que el grupo Clarín eligió para renovar su catálogo de alfiles, editorializó este jueves por la noche con su situación personal para después puntualizar de forma bastante particular lo sucedido en el centro porteño, donde un grupo de opositores anticuarentena atacaron a la prensa y reformularon teorías conspirativas en torno a la pandemia del coronavirus.

El discurso, con una bajada de línea obvia y apolillada en boca de los soldados de Magnetto, apuntó una vez más al objetivo de máxima: desgastar a un gobierno que no sigue los lineamientos del grupo de medios más poderoso de la Argentina.

"No soy tonto, no me voy a hacer el distraído tampoco. Yo sé que hubo por parte del Gobierno una intención de seguir con la pelea, con las provocaciones, con los memes y todo eso (sic). No me voy a subir, no me van a encontrar, no se trata de una discusión personal, para nada", comenzó su perorata el hijo de Alfredo Leuco.

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Se trató de algunas parrafadas estudiadas, sostenidas por el hilo de relatos que Clarín reproduce las 24 horas en boca de Jorge Lanata, Marcelo Longobardi, Leuco Senior o, en los satélites del grupo, en los sonidos guturales de gente como Baby Etchecopar o Eduardo Feinmann, además de la próxima incorporación estelar que prepara la empresa: Cristina Pérez, hoy con un pie afuera de Telefé.

Luego de eso llegó el momento cúlmine: la actuación del "Changuito" respecto de la brutal agresión que periodistas de C5N y otros medios sufrieron en el Obelisco a manos del costado más reaccionario de la audiencia del Grupo. "Quiero expresar mi solidaridad con los periodistas agredidos", comenzó para luego retomar la línea de lo que en realidad quería decir: "Pero vos también del otro lado me podés decir ´pero cuando le pasó a Baby, cuando le pasó a Majul, cuando le pasó a tu viejo, cuando le pasó a Longobardi y a Lanata, a Daniel Santoro, a Joni Viale, a Feinmann, no, no, no, no hubo un repudio, no hubo una solidaridad´", escupió sin puntualizar qué fue lo que hechos de violencia sufrieron los mencionados (quizá considera violencia, por ejemplo, que Santoro esté acusado de haber espiado a sus propios compañeros de trabajo con colaboración de los servicios de inteligencia durante el gobierno de Cambiemos).

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Y entonces llegó el núcleo de la operación, en vivo y en directo por la pantalla de TN: "Nosotros no somos iguales. ¿Quiénes somos nosotros? Nosotros somos los periodistas que amamos de verdad esta profesión. A los periodistas que de verdad amamos la libertad de expresión nos parece mal todo tipo de violencia, nos preocupa todo tipo de violencia", dijo y remarcó que los que atacaron a golpes a la prensa en el Obelisco fueron "un pequeño grupo" de "confundidos".

Tras ello, aseguró que la marcha en el Obelisco fue "sin banderías políticas", aunque cualquier escucha mínimamente atenta de los inadaptados que marcharon al microcentro deja en claro el verdadero motor de odio y revancha que los convocó. Después aprovechó para volver a hablar de si mismo y poner en el mismo nivel de gravedad un meme y una amenaza como la que se pudo escuchar en medio de los ataques a C5N. Una más de Clarín y la familia Leuco, y van...

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