Milei, SAD, Verón y ¿más estafas? Foster Gillet sigue sin aparecer
ECONOMÍA

Milei, SAD, Verón y ¿más estafas? Foster Gillet sigue sin aparecer

El controversial paso del magnate norteamericano por el fútbol argentino se caracteriza por promesas incumplidas y grandes incertidumbres. ¿Renuncia Verón? ¿Qué dijo Scioli?

El 20 de agosto de 2024, Foster Gillett dio su primer gran paso en Argentina al reunirse con representantes del Gobierno, como el secretario de Turismo y Deportes, Daniel Scioli, y la diputada Juliana Santillán, pareja de Guillermo Tofoni. En ese encuentro, el magnate estadounidense fue presentado como un nuevo socio para los clubes argentinos, en el marco de la apertura a las Sociedades Anónimas Deportivas. A pesar de sus antecedentes polémicos y sus vínculos con el fracaso financiero en Liverpool, la expectativa creció, alimentada por los anuncios de una inversión millonaria en el fútbol nacional.

En esa misma época, el presidente de Estudiantes, Juan Sebastián Verón, mostró su apoyo al proyecto de Gillett, asegurando que su entrada al club traería una "revolución". Sin embargo, el apoyo inicial no fue suficiente para concretar los acuerdos prometidos. La Asamblea que debía aprobar los términos de la inversión de 130 millones de dólares nunca se realizó, y el paradero de ese dinero se convirtió en un misterio.

Promesas incumplidas y el fracaso en las negociaciones

Uno de los primeros intentos de Gillett para hacer efectiva su inversión fue el pago de la cláusula de rescisión de Cristian Medina, cuyo fichaje por Estudiantes fue tasado en 15 millones de dólares. Sin embargo, esa fue una de las pocas transacciones que se realizaron. A pesar de los anuncios de fichajes millonarios, jugadores como Rafael Santos Borré, Valentín Barco y Sebastián Driussi nunca llegaron al club, y la inversión prometida por Gillett se desvaneció.

En enero de 2025, Gillett intentó adquirir a Valentín Gómez de Vélez Sarsfield, pero el pago de los 8,5 millones de dólares que se habían acordado no se concretó. En su lugar, Gillett ofreció una suma menor, lo que fue rechazado por los directivos del club. A la situación se sumó el intento fallido de fichar a Rodrigo Villagra de Talleres por 11,5 millones de dólares, un acuerdo que tampoco se cerró debido a la falta de pago.

El 'Tío Foster' y la burla en redes sociales

La falta de cumplimiento de las promesas por parte de Gillett y las continuas especulaciones sobre su supuesta inexistencia llevaron a que se viralizaran memes y bromas en Twitter y otras redes sociales. Se llegó a poner en duda su autenticidad, con algunos usuarios sugiriendo que Foster Gillett podría ser un personaje ficticio.

A medida que los meses pasaban y los pagos no llegaban, la figura de Gillett se desdibujaba en el fútbol argentino, y las expectativas iniciales de grandes inversiones y cambios profundos en el sistema de clubes se desmoronaban. A pesar de los intentos de Gillett de hacer negocios en el país, su paso por Argentina estuvo marcado por la incertidumbre y el descontento generalizado de los clubes y seguidores.

El negocio de Rampla Jrs.

Al no concretarse los negocios en Argentina, Gillett buscó nuevas oportunidades en Uruguay. Rampla Juniors de Montevideo le abrió las puertas, pero los términos del acuerdo fueron los mismos que los que propuso en Estudiantes, aunque con un detalle: el club uruguayo solo cambió su escudo. Esta situación continuó sumando más controversia a la imagen de Foster Gillett, quien nunca logró concretar un verdadero acuerdo que beneficiara al fútbol sudamericano.