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Nisman: descartan la hipótesis de otra persona en la escena

Citado a declaratoria por Fein, el policía y perito químico, Juan Ronelli, analizó lo actuado por la junta criminalística y concluyó que no hubo otra persona en el baño de Nisman cuando este falleció.

"El análisis pormenorizado hecho por la junta criminalística en cuanto a las fotos, los videos, la situación en el baño y las posibilidades a partir de las manchas (de sangre) lo posicionan a (el fallecido titular de la UFI AMIA Alberto) Nisman frente al espejo con doble empuñamiento, y las manchas por backspatter en el piso, en el inodoro, en la mesada y las que se encuentran un poco hacia atrás de donde hubiera estado el cuerpo con orientación hacia el inodoro, descartan la interposición de una segunda persona".

El principal de la Policía Federal y perito químico Juan Osvaldo Ronelli, de 40 años de edad, respondió así cuando la fiscal Viviana Fein le preguntó, bajo juramento de decir verdad, "si se puede descartar la presencia de una segunda persona en el baño" en el que murió Nisman, reveló Tiempo Argentino.

La declaración es asertiva en todos sus términos y, para Fein, un elemento de valor superlativo en la investigación. Ronelli fue convocado por la fiscal para disipar las controversias que dejó el peritaje criminalístico entre los peritos oficiales, los que representan al empleado informático Diego Lagomarsino y los de la querella por las hijas de Nisman.

Ronelli derribó con su declaración las principales hipótesis del informe en disidencia que presentaron los peritos de la querella contratados por la jueza federal de San Isidro y ex esposa de Nisman, Sandra Arroyo Salgado.

Sobre la supuesta modificación de la posición en que fue hallado el cadáver, el experto indicó que "no hay indicios o patrones de sangre que indiquen arrastre, contacto, movimiento del cuerpo, restos de sangre lavada, sino todo lo contrario. La presencia de manchas de backspatter no posibilitan la interposición de una persona. Sumado a esto, la proyección por salpicadura típicas que posee en las dos manos".

Ronelli –que no representa a ninguna de las partes- explicó que "se observan las proyecciones por salpicadura en ambas manos, de lo que se infiere que Nisman utilizó un doble empuñamiento". El ex titular de la UFI AMIA estaba al momento del disparo "en posición de pie" y "se observan en ambas manos manchas conocidas como retroproyección o backspatter".

¿Pudo alguien sujetarle las dos, dispararle y "transferirle" sangre para que ambas manos de Nisman quedaran ensangrentadas? Responde Ronelli: "No hay manchas por contacto de transferencia en la mano izquierda de Nisman, sino proyección por salpicadura." La conclusión es directa: nadie le sujetó las manos para el disparo.

La fiscal y la querella le preguntaron a Ronelli por su afirmación sobre la "posición de pie" de Nisman al momento del disparo. El perito querellante Daniel Salcedo sostiene que estaba con una rodilla en tierra y perpendicular al espejo del baño. "No hay evidencias o rastros en cuanto a patrones de manchas de sangre que puedan aseverar o llegar a la conclusión que Nisman pudiese haber estado de rodilla a tierra. No hay proyección, hay goteo (de sangre). La altura va de 50 a 80 centímetros y las manchas sobre la manija de la cajonera, el vanitory, más las de la alfombra, también son por goteo. No hay forma de arrodillar a una personas y que esos patrones se generen", explicó el perito policial.

"Estando de rodilla a tierra, al haberse provocado el disparo la supuesta proyección intracraneal debiera haber llegado al espejo y manifestado un patrón de proyección, lo cual no ocurrió", abundó.

La querella deslizó que manchas de sangre halladas sobre el costado izquierdo de la remera que vestía Nisman pudieron provenir de las manos del supuesto asesino. Pero Ronelli replicó que esas improntas "no presentan las características de un goteo estático proveniente de otro objeto, como puede ser una mano ajena, sino todo lo contrario: es producto de la dinámica de caída".

Tampoco hubo apertura de la canilla de la bacha del baño para limpiar las manchas de sangre, como también sugirió la querella. "La situación de esa mancha a la apertura de la canilla saliendo el chorro de agua, por lo menos, la modificaría, mínimo", indicó Ronelli. Y ello tampoco ocurrió.

El porqué de la ausencia de pólvora

El perito químico Juan Ronelli ensayó también una explicación a la ausencia de rastros del disparo en las manos del fallecido titular de la UFI AMIA Alberto Nisman. "Los residuos de disparo de arma de fuego proveniente del fulminante de un cartucho a bala son del orden de los microgramos a los picogramos. Seguramente la sangre barrería parte o toda la cantidad de trazas existentes, porque las variables de un disparo de arma de fuego de las características que así se analizan son diversas, complejas y hasta irreproducibles", entendió.

Para el experto, "las pericias de barrido electrónico que se realicen por primera vez sobre las muestras recogidas en una escena del crimen son las que más validez podrían tener si el fenómeno a reproducir es complejo".

Esa conclusión resta significación al peritaje que sí arrojó restos de plomo, bario y antimonio en un maniquí recubierto con piel de cerdo, en un laboratorio de Salta.

La querella interrogó por qué las condiciones en que se produjo la muerte de Nisman son "irreproducibles". Entre otras razones, Ronelli explicó: "no puedo reproducir el disparo en la cabeza de una persona. En el caso que se diera esa increíble posibilidad, tendría que buscar tantas cabezas como variables en la posición de las manos que quiera analizar"

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