Los cambios para mujeres y disidencias se logran solo "en territorio"
Liliana Hendel es periodista, feminista y secretaria de Género en La Matanza. En un diálogo con Infonews nos cuenta sobre desafíos y políticas que trabaja todos los días.
"Es importante mostrar que avanzamos con una agenda de derechos, de los feminismos". Con una frase tan clara como contundente, Liliana Hendel inicia su charla con Infonews. Es colega periodista y también, claro, militante feminista. Está contenta por los logros, por aportar todos los días un poco en el derrumbe de lo que está naturalizado y apostar por una mejor vida para mujeres y disidencias.
"Contamos con la decisión política del intendente y es muy importante", aclara Hendel sobre Fernando Espinoza, quien desde 2019 gobierna (otra vez) uno de los territorios más disputados en Conurbano. Espinoza sabe bien de qué se trata todo porque ya fue intendente durante diez años, de 2005 a 2015, sucediendo al fallecido Alberto Balestrini y antecediendo a la ahora vicegobernadora Verónica Magario. Se podría decir que el intendente está manejando un barco que conoce en detalle.
Durante la entrevista, Hendel agradece ese apoyo de Espinoza y también el de los gobiernos nacional y provincial, con los que mantiene un trabajo articulado para lograr el principal objetivo: "Cambiar todos los estereotipos, las ideas, lo naturalizado", realizar una "actualización de conocimiento" constante mediante distintas actividades en los barrios ya que comprende que "la única manera de cambiarlo es trabajando en territorio y avanzando".
En plena pandemia, las estadísticas de violencia de género se convierten en una urgencia y, según las oficiales, el año pasado se registró un total de 251 víctimas directas de femicidios en todo el país. El 84% de las víctimas tenían un vínculo previo con su asesino, mientras que casi el 80 por ciento de los casos ocurrieron en un contexto de violencia doméstica, según determinó la Oficina de la Mujer (OM) de la Corte Suprema de Justicia.
El Registro Nacional de Femicidios de la Justicia Argentina estableció, además, que el año pasado se registró uno cada 35 horas, que hubo un total de 251 víctimas directas en nuestro país, entre ellas 6 consideradas travesticidio/transfemicidio, y 36 femicidios vinculados. Según el informe oficial al que Télam tuvo acceso, la tasa cada 100.000 mujeres el año pasado fue 1,09 y la evolución de la distribución de femicidios directos se mantuvo relativamente estable entre 2017 a 2020.
Los números son desesperantes y para brindar un apoyo más directo a las víctimas de violencias, desde la Intendencia de La Matanza lazaron la línea telefónica 0800-999-7272 (PARÁ), que funciona las 24 horas todos los días de la semana. La vía de comunicación es atendida por operadoras propias, especialmente capacitadas para desarrollar tareas de derivación y seguimiento a mujeres y disidencias sexuales que atraviesan este tipo de situaciones.
Si bien en la provincia, como en todo el país, funciona la línea 144, esta iniciativa llega para "mejorar, agilizar, hacer mucho más rápido todo" -según explica Hendel a Infonews- el vínculo y la resolución. Porque ya no es necesario que desde el 144 lo deriven a otras oficinas/personas sino que cuentan con un contacto directo. Evitar la burocracia también es evitar la revictimización.
"La Secretaría llega para cumplir sueños y concretar proyectos" como la "posibilidad de implementar políticas públicas al servicio de los derechos de las mujeres y las disidencias sexuales", enfatiza Hendel, como titular de la Secretaría de Mujeres, Políticas de Género y Diversidades de La Matanza.
La línea de teléfono es una de esas políticas públicas pero menciona, también, el avance en la implementación de la Ley Brisa, destina a niños y niñas que sufrieron la pérdida de sus madres en manos de femicidas y, también, de la elaboración de un proyecto que contemple los derechos de personas menstruantes.
"La Ley Brisa tiene una experiencia única en territorio y tiene que ver con que participan quienes fueron parte del primer grupo que acompañó a la familia de Brisa cuando mataron a su mamá Daiana. Y fueron quienes trabajaron el proyecto de ley", puntualiza Hendel en referencia a Maximiliano Montenegro, periodista quien cubrió el caso en los medios, y Marilina Villarejo.
La ley que no se aplica es letra muerta y por ello desde la Secretaría están trabajando para que sea efectivo en el territorio. "La ley tiene algunos problemas que estamos tratando de resolver. Tiene contradicciones y para superarlas, en La Matanza, se armó una mesa de trabajo donde está Anses, la Defensoría, por supuesto está la Secretaría, y están las familias que se nuclearon como víctimas de femicidios. Así logramos armar un trabajo muy artesanal para vencer obstáculos y acceder a lo que otorga la ley: que no es un subsidio, no es una cuota, es una reparación histórica en reconocimiento de no haber podido evitar el asesinato de la madre", subraya.
Por otra parte, menciona cuál es el panorama a futuro: "Vamos a comenzar con un proyecto a largo plazo que nace de feministas y se instala en el Ministerio de Economía". Se trata de los derechos de personas menstruantes, quienes necesitan recursos económicos para afrontar las necesidades diarias. "Cuarenta años de comprar todos los meses tampones, toallitas y no todas las personas menstruantes no tienen esa posibilidad". Pero también se considera y analiza el impacto ambiental que provoca el uso de esos elementos de higiene personal, por lo que consideran repartir "copitas" para conjugar todo.
NO ESTÁN SOLAS
El Gobierno nacional lanzó el Programa Acompañar, destinado a víctimas de violencias. Se trata de un aporte que les llega a las mujeres y disidencias durante seis meses y equivale a un salario mínimo, vital y móvil. Para una correcta implementación, se recorren distintas ciudades y es por ello que, tal como menciona Hendel, "se instaló un vagón en González Catán que funciona para asistencia y acompañamiento. Es un punto de encuentro importante porque en La Matanza las distancias son largas y estamos tratando de a poco ir cubriendo puntos neurálgicos del territorio para que las mujeres y disidencias no estén obligadas a tramos tan largos porque antes todo estaba muy concentrado en San Justo".
"Este dispositivo tiene que ver con mejorar la calidad de asistencia -remarca la titular de Género de la comuna. No piden denuncias, solo el relato alcanza. Y todas las solicitudes son aceptadas. El acceso a este programa ha sido muy importante y próximamente se hará un operativo territorial también en La Palito".
Por otra parte, la funcionaria matancera destaca que "con provincia trabajamos permanentemente. Cada vez que desaparece una piba las familias desesperadamente empiezan a buscarlas y trabajamos junto a la Provincia, al 911, a la Guardia Urbana, con todas las áreas del Municipio hasta que las pibas aparecen". Menciona que el plan Comunidades sin violencias tiene diferentes líneas de fortalecimiento y que una de ellas es para "reforzar la cantidad de profesionales que necesitamos para la asistencia en un municipio tan grande, por más que ponga un enorme esfuerzo, tener el refuerzo de Provincia es muy importante". Mientras que el segundo es para mobiliario en espacios de contención para víctimas de violencias domésticas: "También se trabaja para mejorar las condiciones del refugio de asistencias a mujeres que viven con alto riesgo. Estamos tratando que de a poco sea un lugar lo más grato posible porque tienen que quedarse. Va a servir para que haya sillones cómodos, que puedan sentarse para charlar, tomar mate, estar con sus hijos, mirar la tele, leer un libro".
