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Piazzolla y el cine: obra y polémicas varias

A 100 años de su nacimiento, repasamos el fructífero paso de Astor Piazzolla por la pantalla grande. Debut con Gardel como actor, colaboraciones y peleas.

Una breve aparición junto a Carlos Gardel, una fructífera serie de colaboraciones con directores argentinos como Solanas y Kohon, la desconcertante anécdota sobre “El último tango en París”, la infinidad de ocasiones en que su música fue usada en el cine, un premio con su nombre y una película que lo reunió con Borges. Este es apenas un humilde repaso por el aporte que ha hecho el gran compositor argentino al séptimo arte.

piazzolla gardel
Un pequeño Astor Piazzolla junto a Carlos Gardel en

Un pequeño Astor Piazzolla junto a Carlos Gardel en "El día que me quieras"

El canillita de "El día que me quieras"

Astor Piazzolla nació en 1921 en Mar del Plata y en 1924 se instaló con su familia en el populoso barrio Village de Nueva York. Allí conoció diez años después a Carlos Gardel, quien llegaba la Gran Manzana para realizar el que sería su anteúltimo film a rodarse en los estudios de la Paramount. El Zorzal criollo simpatizó enseguida con ese muchachito que lo acompañaba y le servía de intérprete por las calles de New York y es así como lo invitó a participar en “El día que me quieras”, con un breve papel haciendo de “canillita”. Para ese entonces Astor era apenas un adolescente que estaba dando sus primeros pasos en el bandoneón y según sus propias memorias cuando Gardel lo escuchó teclear le dijo: “Tocás el bandoneón como un gallego”. De todos modos, a punto estuvo Piazzolla de formar parte de la troupe gardeliana que se preparaba para una gira, propuesta que fue rechazada por sus padres debido entre otras cosas a la corta edad del músico. Cosas del destino, esa sería la gira en la que Gardel se toparía con la muerte.

Gardel con Piazzolla (Escena de El día que me quieras)

Bandas sonoras en Argentina

Para el cine argentino Astor Piazzolla compuso no menos de treinta bandas sonoras, una cifra que se extiende ampliamente si incluimos cortometrajes y aquellas piezas que no fueron necesariamente compuestas sino supervisadas o arregladas por él. Su foja de servicios empieza en “Con los mismos colores” (1949) y “Bólidos de acero” (1950), casualmente ambas con temáticas deportivas. Para este entonces Astor ya tenía sus propios proyectos musicales y escribía arreglos para destacadas orquestas como la de Aníbal Troilo. Es importante señalar que algunas de estas primeras bandas sonoras no necesariamente presentan una impronta tanguera y que hasta en algunos casos podría resultar difícil reconocer a aquel gran revolucionario del tango. Esto sí de da en “Sucedió en Buenos Aires” (1954) en donde el agudo oyente reconocerá un presagio de la célebre “Adiós, Nonino” fechada cinco años después con motivo de la muerte de su padre. Ya en los años sesenta Astor Piazzolla encontrará en el cine un excelente aliado para sus inquietudes vanguardistas junto a otros compositores argentinos como Lalo Schiffrin, Gato Barbieri y Waldo de los Ríos.

Piazzolla + Fernando Ayala

El realizador argentino que más ha requerido de los servicios de Astor Piazzolla fue Fernando Ayala, quien desde su productora Aries siempre procuró incorporarle al cine popular las avanzadas estéticas y musicales, riesgo no siempre exitoso por cierto. Destacan en la sociedad Piazzolla-Ayala “Los tallos amargos” (1956), oscuro policial de excelso tratamiento fotográfico y con abundante música incidental, “Una viuda difícil” (1957) adaptación de la obra de Conrado Nalé Roxlo ambientada en tiempos de la colonia, Paula Cauitva (1963) basada en un cuento de Beatriz Guido y ahora sí con un Piazzolla en estado puro a cargo de un rabioso retrato musical de la ciudad de Buenos Aires, María y la otra (1966) extraña, fallida y olvidada comedia en co-producción con España en la que Piazzolla interviene con su Quinteto y la voz de Jorge Sobral y La fiaca (1969) todo un clásico de la comedia costumbrista para mayor lucimiento de Norman Briski y con delicada partitura de Astor.

ASTOR PIAZZOLLA Y EL CINE - PAULA CAUTIVA (1963) - ESCENAS MUSICALIZADAS

Piazzolla + David Kohon

Notable referente de la llamada “Generación del 60”, el director David Kohon trabajó con Piazzolla en varias ocasiones incorporándole a sus películas el pulso tan distintivo con el que Astor interpretó la vida cotidiana de la ciudad de Buenos Aires. En resumen: Prisioneros de una noche (1962) ópera prima del director con María Vaner y Alfredo Alcon deambulando e intentando escapar de su destino por una Buenos Aires en blanco y negro. La banda sonora incluye una versión del clásico “Los mareados” con el Octeto Buenos Aires. Breve cielo (1969) inolvidable historia de amor fugaz entre Alberto Fernández de Rosa y Ana María Picchio que abre con el bandoneón de Piazzolla y su Quinteto. Con alma y vida (1970) atípico pero muy entretenido film de Kohon con Aroldi y la Bisutti como una pareja de ladrones en fuga constante, con un recordado strip-tease al ritmo del tango “Melancólico” de Julián Plaza. Finalmente “¿Qué es el otoño?” (1976) con Alcon y Dora Baret es un desesperanzador relato acerca de la madurez y la soledad. Capítulo aparte merece un film llamado “Che, Buenos Aires” (1962), compilado de cinco cortos, cuatro de ellos musicalizados por Piazzolla, destacándose el magnífico ensayo experimental “Buenos Aires” de Kohon y “Buenos Aires en camiseta” (Martín Schoor), inspirado en textos y dibujos de Calé.

Buenos Aires (1958) - Dir. David José Kohon

Piazzolla vs. Bertolucci

Esta entrada es sobre algo que finalmente no sucedió pero que dio lugar a algunas controversias. Tiene que ver con la frustrada participación de Piazzolla en “El último tango en París” (1972), la famosa cinta hoy condenada por la violencia sexual sufrida por la joven María Schneider de parte de Marlon Brando en contubernio con el director Bernardo Bertolucci. Hay dos versiones sobre qué es lo que pasó entre el músico argentino y el realizador italiano. Una sostiene que en un principio Piazzolla aceptó la propuesta de Bertolucci pero que por cuestiones de tiempo y calendario el trabajo no llegó a buen fin, quedando el boceto de algunas piezas que de todos modos no fueron del gusto del director y que irían a reciclarse para posteriores películas. La otra versión, mucho más enrevesada, afirma que en realidad Bertolucci ya tenía en mente al argentino Leandro “Gato” Barbieri para que hiciera el trabajo pero necesitaba un arreglador a la altura de esta producción y allí es cuando convoca a Piazzolla, el cual se niega enfáticamente defendiendo su oficio de compositor. De todos modos, Bertolucci insiste en que este episodio no fue inconveniente para tener una futura buena relación con Piazzolla quien, dado el éxito tremendo de la película, siempre se arrepintió de no haber participado en ella. Para ese entonces Astor ya empezaba a manifestar algunos problemas de salud y veía como había dejado pasar una magnífica oportunidad de obtener un reconocimiento en el mundo del cine acorde a su enorme prestigio. Esto sucederá (en la modesto opinión de quien escribe) años después de su fallecimiento con la inclusión de su música en gran cantidad de películas, como veremos más adelante.

THE TANGO LESSON-1

Oblivion + Libertango

Largometrajes, cortos, documentales, series: es prácticamente imposible contabilizar todas las obras audiovisuales en las que se ha utilizado la música de Astor Piazzolla, más aún cuando muchas veces este uso no aparece debidamente acreditado. Entre los casos más destacados está la apertura de la “Suite Punta del Este” en el inicio de “Doce monos” (1995), film de ciencia ficción de Terry Gilliam. La “Milonga del ángel” fue utilizada en varias ocasiones como en “Equinoccio” (1992) de Alan Rudolph y “El ángel” (2018) de Luis Ortega sobre la historia de Robledo Puch. “Sur; regreso al amor” en la recordada “Humos del vecino” (1995) escrita y co-dirigida por Paul Auster y “Balada para un loco” en Francisco (2015) con Darío Grandinetti en el papel del papa Francisco. Esta lista se extiende con directores de la talla de Wong-Kar Wai, Carlos Saura y el georgiano Sharunas Bartas, pero nos aventuramos a afirmar que las dos piezas piazzolleanas que han sido más y mejor utilizadas en el cine son “Oblivion” y “Libertango”. La primera fue introducida por el italiano Marco Bellocchio para ilustrar el camino a la soledad y el olvido de Enrique IV (1984) con Marcello Mastroianni en el rol principal y también fue incluida en varios pasajes de las más de seis horas que dura el díptico “La mejor juventud – Los años soñados” (2003) de Marco Tulio Girodana. Por su parte Libertango, compuesta en 1974, fue incluida por el francés Jacques Rivette en “Le pont du nord” (1981) y por Roman Polanski en “Búsqueda frenética” (1988) pero en la versión tecno disco de la morena Grace Jones. La inglesa Sally Potter también la incluyó en su musical anglo-arrabalero “La lección de tango”, film elegido como mejor película en el Festival de Mar del Plata en su edición de 1997 que, de haberse presentado algunos años después, se hubiera llevado como premio una estatuilla con la figura de Astor Piazzolla, como veremos en la entrada siguiente.

Alessio Boni - La Meglio Gioventu.MP4

Astor vs. El Lobo

Desde 1954, aunque con una larga interrupción de más de 25 años, se celebra el más importante de los festivales internacionales de cine de Argentina en la Ciudad de Mar del Plata. Históricamente este evento entregaba el premio Ombú a los premiados en las diferentes categorías, pero en 2005 éste cambió por los premios Astor en homenaje al músico nacido en Mar del Plata. La estatuilla en cuestión es una figura de Piazzolla haciendo de canillita, tal cual lo viéramos en la ya citada “El día que me quieras”. La intención de consolidar a Piazzolla como un hijo dilecto de la ciudad balnearia ya se había manifestado pocos años antes cuando la sala principal del festival fue rebautizada con su nombre. Una sonora polémica se dio durante 2020, cuando el INCAA, instituto organizador del festival, dispuso reemplazar los premios Astor por uno llamado “Lobo” en referencia a la típica criatura costera de la ciudad y muy en sintonía con los premios que se otorgan en otros festivales con alusiones de tipo zoológicas (Oso de Berlín, León de Venecia, etcétera). Luego de las reacciones de diferentes protagonistas de la vida cultural y política y tras una negociación con la “Fundación Piazzolla” se tomó la decisión de continuar con los premios Astor, ahora con una estatuilla en forma de bandoneón diseñada por el famoso orfebre Juan Carlos Pallarols.

Astor Piazzola - Suite Punta del Este (12 Monkeys)

Piazzolla + Pino Solanas

Algo habían proyectado juntos durante los años setenta (se dice que una ficción inspirada en “Adiós Nonino”) pero confluyeron en París durante una de las tantas estadías de Astor y el exilio de Solanas, y de allí nació una muy productiva colaboración entre ambos que daría lugar a tres importantísimas películas, imposibles de escindir de la carrera artística de Piazzolla. “El exilo de Gardel” (1985) es según sus creadores una “tanguedia”, y cuenta cómo un grupo de exiliados argentinos en París montan un espectáculo musical inspirado en la figura de Gardel. Música de Piazzolla en estado puro sumada a canciones compuestas por José Luís Castiñeira de Dios y el mismo Solanas. En “Sur” (1988) es alrededor del tango que se articula la historia de un preso político de la última dictadura. El polaco Goyeneche interpreta junto a Néstor Marconi clásicos imbatibles como “María”, “La última curda” y “Sur” que conviven con las creaciones de Astor, entre ellas “Vuelvo al Sur”, canción con letra de Solanas que rápidamente se integró al cancionero popular argentino y fue grabada por artistas de la estatura de Mercedes Sosa y Caetano Veloso. “El viaje” fue estrenada en abril de 1992, unos pocos meses antes del fallecimiento de Astor. Se trata de una alegoría de los tiempos del neoliberalismo en Argentina en formato de road-movie. Sería el último trabajo de Piazzolla en cine, compartiendo la autoría musical con Egberto Gismonti y el propio Pino Solanas.

El exilio de Gardel Tango

Apariciones, documentales y otros datos

No fueron muchas las apariciones del músico en los films en donde colaboró. Lo vemos en una breve escena de la ya citada Paula Cautiva ejecutando el bandoneón y haciendo un importante aporte en el documental de Simón Feldman “Tango argentino” (1969) que, a pesar de no haberse estrenado comercialmente, es un documento extraordinario acerca de la vanguardia tanguera de aquellos años. Entre otras películas a destacar figuran la francesa protagonizada por Alain Delon “Armaguedon” (1977, aquí estrenada como “Ese día el mundo temblará”) y su excelente trabajo en “Llueve sobre Santiago” (1975) de Helvio Soto, film chileno-francés de enorme contenido político cuya banda sonora tiempo después fue remasterizada y editada en CD. En cuanto a otras películas argentinas deben al menos citarse “Volver” (1982) de David Lipszyck, con Alterio atravesando la experiencia de volver del exilio, “Cuarteles de invierno” (1984), notable cinta dirigida por Lautaro Murúa basada en la breve novela de Osvaldo Soriano, y “Quinto año nacional” (1961), drama estudiantil extraído de un éxito televisivo que contó con una bellísima música de Piazzolla que fue editada en LP. Capítulo aparte para “Pulsación” (1969) producción de la que poco y nada se sabe más allá de que lleva el nombre de un disco de Piazzolla y orquesta y de que fue realizado por el artista Carlos Páez Vilaró. En materia de documentales, sobresalen claramente dos producciones argentinas: “Tango en París. Recuerdos de Astor Piazzolla” (2017), en donde el realizador Rodrigo Vila recrea los tiempos en los que el gran músico vivía en la capital francesa y se relacionaba con otros grandes artistas argentinos como Jairo, Yupanqui y Mercedes Sosa. De producción más reciente, “Piazzolla: Los años del tiburón” (2018) de Daniel Rosenfeld reconstruye la vida artística y personal de Astor a partir de una invalorable cantidad de material de archivo.

Piazzolla: Los años del tiburón - Trailer Oficial (Long Version)

Tres argentinos en Brasil

Dejamos para el cierre esta entrada a la que también podríamos llamar Piazzolla versus Borges, quien se refería al músico despectivamente llamándolo “Pianola” ya que no le gustaban para nada ni su estilo musical ni su personalidad. En 1979 el veterano director argentino Carlos Hugo Christensen se disponía a filmar una versión del cuento de Jorge Luis Borges “La intrusa”, drama de amor entre hermanos que transcurría en la campiña bonaerense pero que al tratarse de una producción brasileña fue trasladado a la región de Río Grande do Sul. Aquí Piazzolla realizó una magnífica banda sonora, de lo mejor sin dudas de su carrera, compuesta para Quinteto y en la cual se mixturan el tango moderno, la música pampeana y los géneros gaúchos (sí, con acento en la u ya que estamos en el sur del Brasil). Un capítulo más de la nunca feliz relación entre Borges y Piazzolla, quienes a pesar de haber trabajado juntos en el disco “El Tango” de 1965 (que incluye piezas imbatibles como “Jacinto Chiclana” y “A Don Nicanor Paredes”), nunca se llevaron bien. Para cuando se estrenó la película Borges ya había perdido la vista, y nunca sabremos si le gustó o no lo que compuso ese tal “Pianola”.

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