Tras el enojo de los usuarios y los problemas que se generan en la Ciudad al cumplirse una semana sin subtes, las miradas se concentran en el jefe de Gobierno porteño y distitos analistas políticos coinciden en señalar que se produjo un desgaste en su imagen y sobre sus deseos de alcanzar la Presidencia de la Nación.
El costo político para Macri por el conficto de los subtes
Desde que se gestionó el traspaso del transporte público de la Ciudad, la red de subtes se convirtió en una pesadilla para el jefe de Gobierno. Especialistas en imagen política analizan para INFOnews el impacto del conflicto. "El macrismo se agobia ante los problemas”, sostienen.
“Esta situación ha impactado negativamente y limita las perspectivas de proyección política de Mauricio Macri. Básicamente porque lo muestra como desbordado y porque la no resolución del conflicto lesiona las bases identitarias del PRO”, aseguró a INFOnews el director general de la consultora Ibarómetro, Ignacio Ramírez.
Como efectivamente se logró instalar a través de las campañas publicitarias, el PRO era sinónimo de ordenamiento, eficiencia, y gestión. “Pero a la hora de resolver conflictos, que son inherentes a la actividad política, muestra serias dificultades. El macrismo se agobia ante los problemas”, aseguró Ramírez.
Teniendo en cuenta el manifiesto deseo del ex presidente de Boca Juniors de candidatearse a nivel nacional, el conflicto con el subte no lo dejan bien parado. Sobre todo porque la red de transporte no es sólo utilizada por los porteños, lo que “amplifica en universo de damnificados” y extiende por fuera de los límites de la Ciudad el impacto negativo que pesa sobre su propia imagen. De este modo, el conflicto que comenzó a principios de año –con el traspaso de la administración de los subtes- atenta además contra dos “credenciales” que formaron parte del slogan PRO: diálogo y autonomía.
“Macri se posicionaba como el hombre que iba a saber interpretar ante el Gobierno Nacional la demanda de los porteños. Se mostraba abierto al diálogo, por consejo de su publicista Durán Barba; pero lo que ha hecho en el último tiempo es confrontar. Además se postulaba como capaz de dar autonomía a la ciudad” pero a la hora de administrar los recursos ganados sólo muestra ineficiencia, analizó el sociólogo y especialista en comunicación política. Aunque aún no hay números sobre el impacto de esta situación, de algo está seguro Ramírez: el conflicto con el transporte tendrá su costo.
UN PROBLEMA QUE SE REPITE
Para el politólogo Nicolás Eliçabe, este escenario “impacta más negativamente sobre Macri que sobre el gobierno nacional”. Y lo que agrava la caída de su imagen es el perfil confrontativo que ha mostrado en los últimos días.
“Los agravios que refirió públicamente al ministro del interior, Florencio Randazzo” complican el panorama, porque “entre la gente hay un cansancio generalizado ante la pelea, la crispación y los conflictos”, analizó Eliçabe; al tiempo que recordó que esas actitudes también fueron propias del gobierno nacional, y la gente “se lo recriminó”.
“Los ciudadanos no quieren más confrontación, quieren soluciones”, precisó el politógo; el tema es que en el escenario actual el jefe de la Ciudad tampoco supo darlas. Y el hecho de “pasar la pelota”, entre una gestión y la otra –recurso al que echó mano Mauricio- tampoco sienta bien entre el electorado.
Para el consultor político Carlos Fara, el jefe de gobierno “quedó muy mal parado desde el punto de vista de la gestión”, porque según declaró a Miradas al Sur “firmó un acuerdo y no se supo si lo había aceptado o no. Esto lo llevó a un territorio que es complejo para él. El jefe de gobierno funciona mejor cuando no tiene que confrontar”.
MUCHO MÁS QUE UN INTENDENTE
Desde CEOP, una consultora dedicada al estudio de la Opinión Pública, aseguran que “los porteños necesitan un jefe de gobierno y no simplemente un intendente”. De acuerdo al titular de la consultora, Roberto Barman, la Capital Federal es una especie de “ciudad-estado y no sólo una intendencia”, por lo que los porteños demandan de un jefe de gobierno que además de resolver los problemas de “iluminación, residuos, y estado de las calles”, también sepa “manejar la economía, los impuestos y los conflictos”.
Variables que a las claras el ex presidente de Boca Juniors no ha sabido manejar. Y eso se refleja en los sondeos de opinión: “Macri empezó a tener problemas en las encuestas. No le dan bien porque la gente está esperando que resuelva el conflicto. Y esta situación, no afecta tanto al gobierno nacional”, aseguró a CN23 Roberto Barman, titular de la consultora CEO.
EN CAÍDA LIBRE
En tiempos de furor olímpico la caída libre no es, en este caso, patrimonio de ningún deportista; sino del jefe de la Ciudad de Buenos Aires. En el último año, su imagen positiva a nivel nacional descendió alrededor de 20 puntos. ¿Los motivos? No hacerse cargo de los subterráneos; aunque tampoco colaboró el hecho de no mostrarse como posible mandatario nacional.
De este modo, el nivel de aprobación del jefe de Gobierno porteño a escala nacional se desplomó en los últimos 12 meses: cayó alrededor de 20 puntos. Y ello, a pesar de que Macri había tenido su mejor momento luego de su victoria electoral en la Ciudad de Buenos Aires.
En julio del año pasado, el mandatario porteño llegó a medir 51% de imagen positiva a nivel nacional. Pero una vez alcanzado ese tope comenzó a caer sistemáticamente, hasta alcanzar los niveles que tiene hoy, que varían entre 28 y 30 puntos de imagen positiva. Una cifra que dista mucho de la alcanzada por la presidenta Cristina Fernández, que según sea la encuesta que se tome tiene entre 48 y 60 puntos de aprobación.

