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Dos de cada diez argentinos saben tocar algún instrumento musical

Datos de la Encuesta Nacional de Consumos Culturales de la Secretaría de Cultura de la Nación. De este total, el 12% pulsa las cuerdas de la guitarra, por la influencia cultural del folclore y el rock. Otro 4% se dedica al piano y el 3% canta. El rol de los institutos gratuitos de educación musical y las orquestas populares.

 

Es la Argentina un país cuyos habitantes vibran y se agitan al son de la música? Apoyados en la Encuesta de Consumos Culturales de la Secretaría de Cultura de la Nación –hoy Ministerio–, que  informó que "2 de cada 10 argentinos cantan o interpretan algún instrumento, o lo han hecho antes y ya no lo hacen", algunos especialistas remarcan que la nación argentina tendría menos nota musical que sus vecinas continentales Brasil, Paraguay, Bolivia o Colombia. Pero no faltan quienes interpreten con optimismo y alegría esos mismos números. Julia Rovedo, al frente de la Escuela de Música Popular de Avellaneda, institución que tiene en su haber una larga y gruesa historia de educación musical gratuita, lo formula así a Tiempo Argentino: "A mí esos porcentajes me alegran mucho, porque me parecen altísimos, teniendo en cuenta el panorama de la situación de los argentinos y la música unos 20 años atrás."

GUITARRA, PIANO Y VOZ. De ese 20% que sabe tocar algún instrumento, un 12 % elige la guitarra. La siguen en las preferencias el piano o teclado (4%) y el canto (3%). "Desde luego que en nuestro país se escucha más música de la que se interpreta", responde a Tiempo la directora de la encuesta, Natalia Calcagno. "Escuchar música es una actividad universal, que en distintos grados realizan todos. El 97% escucha hoy música. En cambio, la interpretación musical, ya sea de un instrumento o la práctica del canto, la realiza el 21% de la población. El 13%, además, tomó clases, pero otro 8% interpreta sin haber estudiado."

"Aprender a tocar un instrumento es fundamental, porque es aprender a tener paciencia, que es madre de la sabiduría".

¿Por qué cree esta especialista que más argentinos y argentinas tocan la guitarra, antes que otros instrumentos? "Aunque la pregunta es interesante –responde, no sin diplomacia, Calcagno–, la encuesta no profundizó en los motivos por los cuales quienes interpretan música en nuestro país eligieron un instrumento y no otro. Podemos conjeturar que la guitarra es uno de los instrumentos musicales más accesibles, en relación, por ejemplo, a un piano o una batería, y que está presente en muchas casas de nuestro país. Quizás también sea un instrumento más interesante, que permita más variantes que otros instrumentos más baratos y potencialmente más accesibles, como una flauta, un bombo o un cajón peruano. Por último, pero no menos importante, la causa puede radicar en nuestras propias tradiciones culturales. En Perú, por ejemplo, es probable que los instrumentos de percusión sean los más utilizados; puede que en Argentina, en cambio, hayan tenido más peso otros tipos de influencias culturales, menos ‘latinoamericanas’ de algún modo, quizás más ligadas a la cultura que nuestros migrantes trajeron de España. Aunque desde luego, lo mío son meras conjeturas."

MÚSICA EN TODAS LAS DIRECCIONES. Para Ana Lucía Frega, autora del volumen Metodología comparada de la Educación Musical, doctora en Música, académica del Instituto Nacional de Educación, y al frente del Centro de Pedagogía Musical en el Departamento de Artes Musicales del IUNA, "la música está muy presente y distribuida en nuestro país. No solamente por los resultados de esta encuesta sino por diversas investigaciones realizadas en los últimos años, que muestran que la música ocupa un lugar notable, sobre todo entre adolescentes y como espectadores en espectáculos". La encuesta revela que uno de cada tres asiste a recitales de música en vivo, y que escuchar música es una práctica universal: apenas el 1% no tiene esa costumbre. 

¿Es bueno per se saber interpretar bien un instrumento? Frega rehuye las disyuntivas absolutas de este tipo de preguntas que polarizan la opinión, y responde: "Hay mucha investigación acerca del foco de atención desarrollado por el ejercicio de la lectura musical, que favorece la concentración, por ejemplo. Esto entre muchas otras facultades cognitivas y motoras que se ponen en funcionamiento al aprender a tocar instrumentos, participando en conjuntos instrumentales o vocales. Si un 12% de la población, para seguir con la encuesta, toca la guitarra, eso remite al peso de la música folklore o a géneros donde se precisa la guitarra eléctrica. Pero yo creo que hay mucha gente tocando un instrumento. Sobre todo, teniendo en cuenta el incremento de institutos estatales distribuidos en el país, que responde o favorece una ampliación de un público que está dispuesto a estudiar. Y por otro lado, la creación o la consolidación de muchas escuelas de música de una notable calidad. No nos olvidemos de la envergadura que ha tomado y sigue tomando el programa de escuela infanto-juvenil, que tiene una presencia en Iguazú, o en la Villa 31, o en Villa Lugano, con instrumentos que el Estado otorga en comodato."

Para el reconocido músico y erudito del tango Juan Carlos Cuacci, aprender música es importante porque la música "es un lenguaje natural, por lo tanto algo tan necesario como  natural. Los chicos pueden perfectamente estudiar música y acercarse a un instrumento. Ese aprendizaje será para algunos un modo de entretenimiento, pero aunque haya chicos que se lo tomen así, igual vale, porque el que pasa por la enseñanza de un instrumento, es algo que le quedará, y hasta te diría que le cambia la vida."

Cuacci da clases en el EMPA. Pero este músico también integra el Programa Provincial Orquestas-Escuela, lo que vuelve todavía más pertinente su testimonio. "Me contrataron para que arregle la música en todas las orquestas-escuelas de la provincia de Buenos Aires. No me encargo de componer, sino de arreglar música para que los chicos puedan tocar con pasión en las orquestas. Yo elegí dedicarme a arreglar música argentina, y puse hincapié en el folklore y el tango, dirigidas a toda la población, con una gran pata, gigante. Hay pueblitos donde se enganchan desde la hija del intendente hasta un nene que vive a la vera de la ruta 100. Y de la nada aprenden a tocar instrumentos." 

Otro reconocido músico, Juancho Farías Gómez, explica por qué la música nos hace sabios: "Aprender a tocar un instrumento es fundamental, porque es aprender a tener paciencia, que es madre de la sabiduría, más aun en tiempos de tanta ansiedad. Más aun si se aprende a tocar diversos géneros, desde un nivel sinfónico, a tangos o folklore. Esto último es encontrarse con nuestras raíces." Una ciudadanía que sabe esperar, pero que también confía en que la esperanza nunca es vana, parece así ser uno de los fines últimos de la enseñanza.

La orquesta que reivindica el trabajo en conjunto

Javier Astorga está al frente del Programa Orquesta-Escuelas (PPOE) de la Provincia de Buenos Aires, que nació en 2005 como una forma de incluir a los sectores más vulnerables en la práctica de la música. El objetivo del programa es lograr que chicos de escuelas ingresen en orquestas. "El trabajo con los chicos nos conmueve, porque a partir de la música los chicos se incluyen. No queremos hacer de ellos músicos solistas, o frontman, sino reivindicar el trabajo en conjunto. La práctica orquestal es eminentemente un trabajo artístico colectivo. Según las autoridades del programa, más acá y más allá de la música, pero siempre gracias a la música, están siempre la promoción y el desarrollo social, cultural y educativo, de niños y jóvenes.  El PPOE es el resultado de la conjunción de las diversas experiencias desarrolladas nutriendo este trabajo con los variados formatos, amplios repertorios, diversos modos de implementación acorde a las realidades locales y regionales, y  respetando la diversidad y pluralidad." El programa incluye hoy 3000 alumnos, que cada semana tienen una clase individual y otra de práctica orquestal. El equipo docente está conformado por 350 profesionales, que a su vez cuenta con supervisión y asesoramiento por parte de técnicos del Programa. Este año, unos cuarenta alumnos pasaron a formar parte del plantel docente,  como profesores, coordinadores, personal técnico o multiplicadores, cerrando así el "círculo virtuoso" de inclusión social, desarrollo cultural e incorporación laboral.

Música desde la Reserva Ecológica

Docente de música, Edmundo Saavedra aporta: "En educación, la visión que se tiene en la actualidad ha cambiado respecto del pasado. En los colegios públicos se están haciendo cosas muy interesantes, y te hablo de lo que yo hago, pero también de lo que hacen colegas y amigos míos, como crear una banda sonora para una película que vemos en clase, o les digo a los chicos que hagan música tras un paseo por la Reserva Ecológica, música desde la naturaleza, o en la naturaleza. Y esto lo hacen colegas míos en cordones muy necesitados, como en la zona de San Justo, que cuentan con poco material, pero a veces esa modo de trabajar, espontáneo, genera cosas maravillosas. Porque desde luego, la música es un proyecto de integración."

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