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Después del caso Espinoza, la Policía de Tucumán suma otro crimen

Se llamaba Walter Ceferino Nadal, tenía 43 años y habria muerto con la rodilla de un policía sobre su garganta mientras rogaba porque no podía respirar.

Un hombre que había sido acusado de un supuesto robo murió asfixiado durante un operativo policial en el centro de la ciudad de San Miguel de Tucumán. Por estas horas la Justicia busca las pruebas necesarias para lo que a todas luces aparece como un dato certero: Walter Ceferino Nadal, de 43 años, murió con la rodilla de un policía sobre su garganta.

Este nuevo hecho de violencia institucional, que se suma a la ominosa muerte de Luis Espinoza, presuntamente asesinado por efectivos tucumanos y arrojado en una bolsa de basura en un terreno de la provincia de Catamarca.

El crimen de Walter se produjo el último miércoles. La fiscal del caso, Adriana Giannoni, identificó a los seis efectivos de la Policía de Tucumán que participaron del operativo pero hasta el momento no ordenó detenciones.

Según consta en un acta policial, alrededor de las 12 del miércoles último en la esquina de Crisóstomo Alvarez y Congreso, en pleno centro de Tucumán, un hombre comenzó a gritar porque aparentemente era víctima de un robo, por el cual acusaba a Nadal.

Una agente de la policía, llamada Jéssica Gomez y que se encontraba en la zona, acudió al lugar, pidió refuerzos y aparentemente salió en persecución del sospechoso.

Según la investigación, a la agente Gómez se le sumó en la persecución el oficial Cristian Fernando Gómez y las agentes Diana Suárez y Claudia Vizcarra, quienes se hallaban realizando tareas de prevención en bicicleta.

Siempre según la versión policial que publicó la agencia Télam, cuando los agentes llegaron a la calle Las Heras se encontraron con otros dos compañeros de la fuerza, Josué Molina y Melanie Mariel Caliva, que ya tenían reducido a Nadal en el piso.

De acuerdo con el acta, mientras se dirigían a la sede policial cercana, el detenido comenzó a decir que se sentía mal y ante la insistencia del hombre llamaron al servicio de emergencia 107, que lo trasladó al hospital Padilla donde minutos después murió de un infarto.

Sin embargo, fuentes judiciales también citadas por la agencia de noticias indicaron que, luego de tomar conocimiento del caso, la fiscal Giannoni ordenó que se le realice una autopsia al cuerpo de Nadal, que reveló que la muerte se produjo por asfixia.

La fiscal, tras los resultados de la autopsia, ordenó que se analicen las cámaras de seguridad de la zona y que se le tome declaración a los posibles testigos que pudieran haber presenciado el hecho, entre ellos al hombre que supuestamente fue víctima de un robo por el cual se inició la persecución.

Precisamente uno de los presuntos testigos, de nombre Ricardo, reveló este viernes al diario La Gaceta de Tucumán que el hecho estaría relacionado a un caso de violencia institucional y que el hombre murió mientras era retenido en el piso por uno de los policías que lo mantenía inmovilizado con una rodilla apoyada en la nuca.

"Eran dos efectivos los que lo redujeron, uno de ellos tenía su rodilla en la nuca, el hombre que estaba en el piso le decía que le faltaba el aire pero no lo soltaron”, dijo al diario.

Al parecer, agregó, "los policías parecían no creerle que no podía respirar, pero en un momento el hombre se quedó callado y se puso blanco, ahí los efectivos se asustaron y pidieron ayuda médica”.

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