Por Franco Mizrahi
Desde el momento en que Héctor Freddy Morales (52) decidió cursar la carrera de Contador Público Nacional supo que su vida iba a estar dedicada a los números, los logaritmos y el dinero. Ágil para las cuentas, Freddy se convirtió en un político de bajo perfil pero de mucha influencia en su provincia: Jujuy. Diputado provincial por la UCR –preside la comisión de Economía– y tesorero del comité radical local, en su pago chico lo señalan como el administrador de los negocios de su hermano mayor, el senador nacional Gerardo Morales. Quienes lo conocen desde que era un humilde militante de Franja Morada aseguran que muchos de aquellos negocios están viciados de irregularidades.
 
Freddy comenzó su carrera en la función pública en la Contaduría de la provincia de Jujuy durante el fin de la última dictadura militar, en septiembre de 1982. A pesar de que ya circulaba el número de víctimas que había provocado el terrorismo de estado, el contador aceptó trabajar en aquel órgano que depende de la Secretaría de Hacienda provincial cuyo objetivo es "prescribir, poner en funcionamiento y mantener el Sistema de Contabilidad Gubernamental en todo el ámbito del Sector Público". Freddy se desempeñó en esa dependencia al menos seis veces a lo largo de su trayectoria política (su último paso por la contaduría se registró en diciembre de 2006). Siempre alternó ese puesto con otros cargos de mayor jerarquía política.
 
Entre 1987 y 1991, el contador también trabajó en la Universidad Nacional de Jujuy, una institución estratégica en la vida política de los Morales: los tres hermanos (Gerardo, Freddy y Walter –subsecretario de Hacienda del municipio de San Salvador de Jujuy–) profundizaron su militancia cuando eran estudiantes e integraron las filas de Franja Morada.
 
En julio de 2000, durante la presidencia de Fernando de la Rúa –y hasta agosto de 2001–, Gerardo Morales logró ubicarse en la estratégica secretaría de Desarrollo Social de la Nación, que lo catapultó al Senado Nacional, donde al día de hoy ejerce funciones. En sintonía con el ascenso de su hermano, Freddy logró ocupar un sillón en el directorio del Banco Hipotecario, a finales de 2001. Con la caída de De la Rúa, los problemas judiciales y los resquebrajamientos internos de la UCR, Freddy hizo uso de sus contactos políticos y logró reubicarse.
 
En diciembre de 2002, el contador radical volvió al Senado a trabajar en el bloque de sus correligionarios por tres años. En diciembre de 2005, cuando su hermano Gerardo renovó su banca en la Cámara Alta, Freddy se reincorporó a la contaduría provincial. No había que descuidar los pagos propios. Fruto de la red de relaciones que supo tejer, cuatro años más tarde accedió a la banca de diputado provincial por la UCR –cargo que le vence este año y no renovará–. Rápido para realizar cuentas, fue nombrado presidente de la estratégica comisión de Economía en la Legislatura.
A pesar de la demanda partidaria, como buen contador, el tercero de los Morales no se desentendió jamás de los negocios familiares.