Desde hace cinco años en la escuela Normal N° 9 de San Nicolas docentes y alumnos toman y dan clases en aulas container. “Mientras doy mi clase de Matemática, escucho la clase de Historia del container de al lado, ya que las paredes son de un material finito. Al principio lo tomamos con calma, ya que la idea era que avanzaran con la obra mientras de forma provisoria hacíamos un esfuerzo, pero pasaron los años y mucho no avanza”, declaró a la Agencia de Noticias Infojus, Daniel Masci, profesor del nivel inicial. 

Otro dato edilicio de la escuela es que las clases de educación física se dan en el pasillo porque el patio está ocupado desde que empezó la obra. “La experiencia es muy dura, porque la realidad es a veces estamos amontonados. El aspecto simbólico de dar clases en un container es negativo, pero desde nuestra parte tratamos de ser positivos y pensar que era algo provisorio. Aunque sea incómodo, ruidoso y caluroso, lo soportábamos pensando que era momentáneo, aunque con el correr del tiempo nos cuesta creer porque avanza muy lento”, relató Masci. 

Para el 2014 el gobierno de la Ciudad asignó 216 millones de pesos a infraestructura escolar. La ley de Presupuesto, votada en diciembre, era por 231 millones, pero Mauricio Macri lo disminuyó un 7% mediante un decreto del 3 de enero. El costo por container es de 634.523,81 pesos, mientras que un aula de ladrillo cuesta 336 mil pesos. Por ahora, la Ciudad compró 42 containers.

Durlock en un monumento histórico

Además de los container, el jefe de gobierno porteño trabaja con durlock en los edificios escolares. De ese material quiso contruir las aulas en los pasillos del tercer piso del Instituto Félix Bernasconi, considerado monumento histórico nacional. La semana pasada la jueza Elena Liberatorio hizo lugar a una acción de amparo presentada por la legisladora porteña Virginia González Gass para frenar la construcción en ese edificio. 

“Es muy difícil sostener la convicción de que algo cambiará cuando la obra está prácticamente paralizada. Vemos a los obreros trabajar, pero la realidad es que son muy pocos para la obra que se pretende. El edificio tiene nivel inicial, secundario y terciario, y vamos rotando los usos de las aulas containers”, concluyó Masci, docente porteño.